Embarazo

¿El embarazo puede influir en la aparición de alergias?

En muchas ocasiones es común encontrar que, durante el embarazo o desde el nacimiento del bebé, la mujer tiende a ser más sensible al cambio de las estaciones, surgiendo nuevas alergias durante o después de la gestación. Esto es todo lo que necesitas saber.

De todos los efectos secundarios conocidos de la recuperación posparto (que puede incluir dolores de espalda o un riesgo mayor de depresión), hay uno que pocas mujeres conocen: la aparición repentina de alergias estacionales.

En un principio puede tratarse de una simple pero irritante congestión nasal, pero al final puede terminar convirtiéndose en una alergia respiratoria con síntomas mucho más intensos, lo que incluye senos nasales obstruidos y una respiración que acaba volviéndose más difícil.

Cuando el embarazo influye en la aparición de alergias estacionales

No es complicado que la embarazada se encuentre con síntomas de alergia estacional cuando, originalmente, no había sufrido esta afección en un momento anterior. Pero lo cierto es que pueden surgir nuevas alergias durante períodos de cambios hormonales importantes, como puede ser el embarazo o el posparto, de la misma manera que ocurre en la perimenopausia o la menopausia.

¿El culpable? Las fluctuaciones hormonales tan típicas y comunes en estos períodos, que pueden acabar afectando a las alergias porque tanto el estrógeno como la progesterona tienen un impacto en los mastocitos, que son las células que juegan un papel importante en muchas reacciones inflamatorias, como la defensa frente a las reacciones alérgicas. Incluso durante la menstruación, las mujeres pueden presentar reacciones más graves.

Los niveles elevados de progesterona y estrógeno pueden causar nuevas reacciones, especialmente cuando se trata de alergias estacionales. Esto significa que, cuando la mujer ya presenta alergias preexistentes antes de la gestación, los síntomas pueden variar, pudiendo empeorar o permanecer igual. Incluso podría ocurrir todo lo contrario: las reacciones pueden terminar mejorando durante todo el embarazo.

El embarazo y el sistema inmunológico

Durante el embarazo, el sistema inmunológico se encuentra algo debilitado. Se trata, en realidad, de un “cambio” natural, cuyo objetivo es evitar que el cuerpo de la embarazada rechace al feto en desarrollo. Los expertos también creen que el embarazo podría abrir la puerta para que se desarrollen nuevas alergias.

Para encontrar la causa, debemos tener en cuenta que nuestro sistema inmunológico cuenta con dos subsistemas: la inmunidad innata y la adaptativa. Y ambos tienen distintas respuestas al embarazo.

Nuevas alergias y embarazo
Foto: Istock

Se ha encontrado que, durante la gestación, el sistema inmunológico tiende a adaptarse con la finalidad de permitir la convivencia entre la madre y el feto (y la placenta), que contiene material genético del padre. Para conseguirlo, las respuestas de la parte adaptativa del sistema inmunológico disminuyen. Por este motivo, el embarazo es considerado como un estado de inmunodeficiencia.

Por otro lado, la respuesta inmune innata permanece elevada, ya que es la que nos defiende contra una infección. En este nuevo estado, el cuerpo puede desempeñar dos funciones clave: proteger a la mamá de infecciones virales y bacterianas dañinas, y mantener al feto en crecimiento a salvo de un ataque del propio sistema inmunológico.

En lo que a las alergias se refiere, son el resultado de un sistema inmunológico activo o hiperactivo, al confundir un desencadenante originalmente no amenazante (como el polen), y lo ataca como si se tratara de un patógeno potencialmente mortal. 

Los expertos concluyen que la relación existente entre el sistema inmunológico y las alergias durante la gestación continúa siendo, en esencia, un problema hormonal. Es el resultado del cambio de hormonas, dado que las diferentes hormonas características del embarazo influyen modificando el sistema inmunológico. Por lo que son las que ejercen un impacto directo tanto sobre la inmunidad como sobre las alergias.

¿Las alergias pueden afectar al bebé en desarrollo?

Es cierto que cualquier problema nuevo de salud puede ser preocupante para una embarazada. No obstante, se sabe que es poco probable que un bebé en desarrollo se vea afectado por los brotes alérgicos de su madre. Siempre y cuando, claro está, los síntomas sean controlados adecuadamente.

Eso sí, debemos tener en cuenta algo imprescindible: es la genética la que determina si, eventualmente, un bebé será o no susceptible a las alergias. Si uno de los padres presenta alguna alergia, se sabe que aumenta el riesgo de que su hijo también la tenga en un 50 por ciento. 

Además, también se conoce que determinados factores ambientales pueden influir, como el consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo, al causar que el niño desarrolle sensibilidades.

¿Cuándo pueden aparecer las nuevas alergias?

La transición a un estado inmunológico previo a la gestación empieza después del parto, pero puede tardar semanas o meses. De ahí que sea posible que muchas mamás desarrollen nuevas alergias después del nacimiento del bebé.

Por suerte, en muchas ocasiones las nuevas sensibilidades tienden a disminuir a medida que las hormonas vuelven a niveles previos al embarazo. Aunque los resultados varían, de manera que las alergias pueden persistir.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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