Enfermedades en el embarazo

Embarazada con lupus: toda la información

El lupus eritematoso sistémico afecta principalmente a mujeres en edad fértil. Y se sabe que, el embarazo en mujeres con lupus conlleva un mayor riesgo de complicaciones.

Normalmente, el sistema inmunitario es capaz de combatir las infecciones para mantener el organismo saludable. Sin embargo, nos encontramos ante una enfermedad autoinmune cuando el sistema inmunológico ataca, por error, al propio cuerpo, principalmente porque lo confunde con algo dañino. Hay muchas enfermedades autoinmunes, y el lupus eritematoso sistémico es una de ellas.

El término lupus se utiliza para descubrir una serie de enfermedades inmunitarias que tienden a tener una presentación clínica y una serie de características similares, pero el lupus eritematoso sistémico (también conocido médicamente como LES) es el más común. 

¿Qué es el lupus?

Como mencionábamos al comienzo, el lupus es una enfermedad autoinmune crónica que afecta preferentemente a mujeres en edad fértil. Tras el diagnóstico, especialmente cuando ocurre en jóvenes que aún no han sido mamás, es normal que, llegado el momento, se planteen la duda de si el embarazo es posible.

Por suerte, y al margen de cualquier otra patología que afecte a la fertilidad, se sabe que, a priori, el lupus suele ser compatible con el embarazo. No obstante, a medida que progresa en brotes, podría requerir fármacos que sí pueden afectar la fertilidad o la salud fetal, por lo que el embarazo debe considerarse con precaución.

¿El lupus puede afectar al embarazo?

En general, los especialistas coinciden en que un embarazo en una mujer con lupus es un embarazo “de riesgo”, principalmente por el hecho de que requiere de un seguimiento médico especial. 

En cualquier caso, el tipo de lupus que se haya diagnosticado también influirá en los riesgos y posibles complicaciones que surjan. De ahí que sea muy importante que el seguimiento del embarazo no solo se realice en estos casos por el ginecólogo, sino también por el médico especialista en lupus (generalmente un reumatólogo). 

Síntomas del lupus en el embarazo
Foto: Istock

También hay que tener en cuenta otro detalle importante: en algunos casos raros, cuando el lupus ha podido causar un daño grave (como hipertensión pulmonar, daño renal severo o daño a la válvula cardíaca), el embarazo podría estar desaconsejado, ya que se considera demasiado peligroso para la mujer.

En cualquier caso, un brote de lupus durante la gestación aumenta el riesgo de complicaciones, como veremos a continuación.

¿Cuándo es posible el embarazo con lupus?

Aunque es cierto que la pregunta puede parecer un poco extraña, es aconsejable planificar el embarazo tras un diagnóstico de lupus

Por ejemplo, lo más recomendable es esperar hasta que la enfermedad se encuentre bajo control, y estabilizado. En este sentido, se aconseja esperar, al menos, a un período de revisión de seis meses, sin rebrotes. 

Esto se debe a que un brote de lupus durante el embarazo puede aumentar el riesgo de determinadas complicaciones, como aborto espontáneo, parto prematuro, preeclampsia (una condición grave que cursa con presión arterial elevada y presencia de proteínas en la orina), o tener un bebé con bajo peso en el momento del nacimiento.

En caso de que se esté siguiendo un tratamiento a base de medicamentos contra el lupus que afectan la fertilidad, o aumentan el riesgo de malformación fetal, es posible que el médico recomiende suspenderlos entre tres a seis meses antes del inicio del plan de embarazo, cambiar el tratamiento y verificar que sea adecuado.

¿Cómo es el seguimiento durante el embarazo?

Es imprescindible que el seguimiento del embarazo no sea solo llevado a cabo por el ginecólogo y la matrona, sino también por un médico especialista en lupus (generalmente un reumatólogo). 

Aunque las consultas con el especialista suelen ser mensuales en un principio, pueden llevarse a cabo todas las semanas al final de la gestación.

Antes del embarazo, o al comienzo del mismo, es común que se realicen análisis tanto de sangre como de orina, útiles para controlar el funcionamiento de los riñones y del hígado de la futura mamá. Además, son ideales para detectar la presencia de anticoagulantes y anticuerpos que puedan afectar al buen desarrollo del embarazo. Luego, estos análisis sanguíneos pueden continuar hasta el momento del parto.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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