Gestación en verano

¿Embarazada en verano? En la playa y la piscina ten en cuenta esto

Si estás embarazada en verano, no significa que no puedas disfrutar de la playa y la piscina. Pero claro, recuerda que siempre debes mantener algunas precauciones. Toma nota.

mujer
Fuente: iStock

Si sabes que vas a pasar embarazada el verano, es probable que te preguntes si ir a lugares como la playa y la piscina son recomendables en tu estado. Lo cierto es que, si tu gestación no es de riesgo y sigue su curso normal, podrás ir sin ningún problema, pero siempre que mantengas algunas precauciones para evitar ponerte en riesgo a ti y a tu futuro bebé.

Mientras tengas un embarazo sin complicaciones, vas a poder ir al mar o la piscina durante tus meses embarazada. Pero eso sí, es aconsejable que tengas en cuenta algunos puntos para evitar sustos. Si los sigues vas a poder pasar este tiempo fresquita y sin problemas.

Como sugerencias generales, tanto en uno como en otro sitio, no olvides llevar ropa y zapatos cómodos, sobre todo estos últimos para evitar caídas y resbalones. Es importante también que te cambies la ropa de baño asiduamente para que no estés húmeda de manera prolongada.

Por otro lado, recuerda protegerte del calor, si no estás mojada, evita que te incida el sol directamente y durante un largo tiempo. Por eso es mejor que lo tomes en las horas centrales del día y que lo hagas en un sitio que tenga algunas sombras.

No olvides mantenerte hidratada y ten en cuenta si donde vas, va a tener disponible agua para cuando quieras beber. Tener una hidratación adecuada y una temperatura corporal correcta puede evitar golpes de calor.

Por supuesto, es realmente importante que utilices protección solar. No te olvides de que dentro del agua los rayos del sol también inciden sobre tu piel. Veamos algunos consejos más específicos para la playa y la piscina.

En la playa

  • Asegúrate de que vas a una playa en la que el agua está limpia y no contaminada. También de que es un lugar con un buen acceso y una buena salida.
  • Báñate solo en zonas poco profundas, como la orina, para que puedas hacer pie en cualquier momento que te encuentres cansada. Así puedes prevenir caídas por las olas y el ahogamiento.
  • Vigila por qué zonas caminas, teniendo cuidado con hoyos y desniveles.
  • No te metas al agua si hay bandera roja, si el estado de la marea es malo, si hay mucho oleaje o si hay medusas.
  • No practiques deportes de agua (como esquí acuático, surf o windsurf) por el riesgo de caída o traumatismo.
  • Puedes practicar buceo en la superficie, pero mejor evitar el de inmersión profunda porque puede suponer un riesgo para la salud del pequeñín.

En la piscina

  • Si vas a caminar alrededor de la piscina o vas a la ducha utiliza chanclas.
  • Si das un paseo por la zona, no te arrimes mucho al borde de la piscina, el suelo puede resbalar y el riesgo de caídas también es más alto. Recuerda que tu centro de gravedad ha cambiado (sobre todo al final del embarazo) y puedes perder el equilibrio más fácilmente).
  • Dúchate después de bañarte en la piscina para eliminar el cloro que haya podido quedar en tu piel.
  • Ten cuidado con hacer acrobacias o cualquier movimiento peligroso. No uses trampolines.
  • Tirarse al agua con fuerza puede hacer que entre agua en la vagina. Pese a que el bebé tiene protección por el tapón mucoso, si estás al final de la gestación y has perdido dicho tapón, mejor evita zambullirte así para prevenir cualquier infección.
foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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