Salud en el embarazo

Embarazo ectópico: qué es, síntomas, causas y cómo se trata

Aunque suele desarrollarse en un principio como un embarazo "normal", apareciendo incluso algunos de los síntomas más habituales o comunes durante las primeras semanas de gestación, puede suponer un riesgo para la salud de la mujer cuando no es rápidamente tratado.

Se estima que el embarazo ectópico ocurre en alrededor del 2 por ciento de los embarazos. En nuestro país, se calcula que este tipo de embarazo constituye aproximadamente el 2.3 por ciento del número total de embarazos. 

En el año 2017, por ejemplo, se calcula que se registraron algo más de entre 3.500 a 6.000 casos. Las consecuencias, especialmente cuando no es debidamente tratado (sobre todo a tiempo), pueden llegar a ser graves, por lo que es fundamental consultar al médico, o acudir a urgencias, cuando surjan los primeros síntomas.

¿Qué es el embarazo ectópico?

Cuando el óvulo se libera y se anida en los conductos, si se han mantenido relaciones sexuales sin protección en ese día o en los días inmediatamente anteriores, los espermatozoides presentes en la vagina viajan hacia los conductos, con la finalidad de fertilizarlo. Una vez fecundado, este último tiende a descender hacia el útero, para finalmente anidar o implantarse en la pared uterina, donde se desarrollará el futuro embrión. 

Sin embargo, en el caso de un embarazo ectópico, el óvulo no se implanta o anida en el útero, sino en la trompa de Falopio. Esto significa que el embarazo empieza originalmente fuera del útero, concretamente fuera de la cavidad uterina. 

Esta es la zona donde comúnmente se implanta cuando nos encontramos ante este tipo de embarazo. Concretamente, se estima que ocurre en un 96 por ciento de los casos, de tal manera que el embrión se implanta en una de las dos trompas que conectan el útero con los ovarios.

En raras ocasiones, un embarazo ectópico podría también desarrollarse en un ovario, en la cavidad abdominal o en el cuello uterino, aunque no suele ser tan común. Posteriormente, el óvulo incorrectamente implantado empieza a desarrollarse.

¿Cuáles son las causas?

Se han encontrado diferentes factores de riesgo que podrían aumentar el riesgo de sufrir un embarazo ectópico. Por ejemplo, si se ha tenido una infección en la zona pélvica (como podría ser el caso de la enfermedad inflamatoria pélvica), se ha nacido con una enfermedad congénita que ha estrechado las trompas de Falopio, o se ha sometido a una cirugía pélvica, las posibilidades se incrementan.

A su vez, un historial de embarazo ectópico también podría aumentar el riesgo a la hora de tener un segundo o tercer embarazo de este tipo.

¿Cuáles son los síntomas de un embarazo ectópico?

Lo cierto es que, en un principio, es fácil equivocarse, puesto que los primeros síntomas de un embarazo ectópico tienden a ser prácticamente los mismos que los de un embarazo normal.

De hecho, el embarazo ectópico se encuentra sujeto a las mismas hormonas del embarazo, por lo que es tremendamente habitual que al comienzo surjan algunos de los típicos síntomas de la gestación, como náuseas, vómitos, dolor y sensibilidad en los senos, cansancio y falta de energía.

Principales causas del embarazo ectópico
Foto: Istock

Es más, es común que la prueba de embarazo dé positivo, por lo que la futura mamá no sabe que hay un problema hasta que, pasado el tiempo, empiezan a surgir nuevos síntomas (no tan comunes en una gestación que cursa normalmente), o acude a la consulta del ginecólogo y se le realiza una ecografía.

Posteriormente, después de tres a seis semanas, suele surgir dolor en la parte inferior del abdomen, así como un sangrado de color marrón. En lo que se refiere al dolor, es habitual que se trate de un dolor pélvico lateralizado, generalmente unilateral, apareciendo con mayor frecuencia en una de las dos fosas ilíacas, aunque no necesariamente en el lado donde se ha implantado el embrión. También es habitual que surjan otros síntomas, como: malestar y dolor en los hombros.

¿Por qué es fundamental consultar rápidamente cuando aparecen los primeros síntomas?

A diferencia del aborto espontáneo, que en ocasiones puede ocurrir incluso de forma completa sin atención ginecológica o sin aplicarse ningún tipo de tratamiento médico, el embarazo ectópico sí requiere de una intervención médica urgente.

Y es que, dado que el embrión no se desarrolla en el lugar correcto, se corre el riesgo de que se produzca una ruptura, y con ello una peligrosa hemorragia interna, la cual puede llegar a ser extremadamente grave. Si se produce, esta hemorragia masiva puede poner en peligro la vida de la mujer.

Además, es necesario saber que el dolor intenso no siempre viene acompañado de una hemorragia. Es más, es posible que surja un dolor sordo, y que originalmente se acompañe de un sangrado más bien “lento”.

En cualquier caso, tal y como advierten los especialistas, en caso de cualquier tipo de retraso menstrual con dolor en la parte inferior del abdomen y acompañado de sangrado es necesario consultar al médico de inmediato, puesto que, si podría tratarse de un embarazo ectópico, en especial cuando no se sigue un tratamiento anticonceptivo y se han mantenido relaciones sexuales sin protección. 

Tratamiento del embarazo ectópico

Debemos recordar que el embarazo ectópico es una emergencia médica, por lo que debe realizarse una intervención muy rápidamente. Fundamentalmente existen dos tipos de tratamientos principales:

  • Tratamiento quirúrgico. En la mayoría de los casos, el cirujano actuará bajo laparoscopia. Para ello, introduce sus instrumentos y una cámara, succionando el huevo y la sangre. Hará todo lo posible para salvar la trompa de Falopio afectada, aunque en ocasiones podría estar demasiado dañada, por lo que sería necesario extirparla parcial o totalmente. Esta última intervención suele ser más común en caso de rotura de una de las dos trompas, o bien en caso de embarazos ectópicos repetidos.
  • Tratamiento farmacológico. Consiste en la inyección de un medicamento directamente en la trompa de Falopio, con la ayuda de una aguja, o por vía intramuscular, para destruir el óvulo. Eso sí, se trata de una técnica que únicamente sería posible al comienzo del embarazo, cuando todavía no se ha producido ningún tipo de sangrado.

¿Podría afectar a la fertilidad?

No se ha encontrado que un embarazo ectópico pueda tener algún tipo de efecto negativo sobre la fertilidad. De hecho, en caso que se haya tenido que extirpar una de las trompas de Falopio, la realidad es que un siguiente embarazo puede ser perfectamente posible únicamente con una sola trompa. 

No obstante, en caso de haber tenido un embarazo ectópico, es fundamental vigilar más de cerca la evolución de una próxima gestación en un futuro.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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