Enfermedades en el embarazo

Embarazo y citomegalovirus: todo lo que debes saber

Aunque el citomegalovirus es un virus muy común, cuya infección no suele causar problemas, durante el embarazo sí puede originar complicaciones.

Embarazo y citomegalovirus
Foto: Istock

Aunque en cualquier otro momento muchas de las infecciones comunes no suelen causar problemas, durante la gestación pueden suponer un riesgo tanto para la futura mamá como para el propio bebé, ya que sus defensas se han reducido con la finalidad de que el cuerpo no rechace al feto.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con el citomegalovirus, un virus muy común y, por lo general, inofensivo, que puede infectar a las personas de todas las edades. Así, mientras que la mayoría de los niños y adultos sanos que lo contraen pueden no presentar síntomas o presentarlos de forma leve, sí puede originar problemas a largo plazo en aquellos bebés que se infectan antes del nacimiento. 

Es lo que se conoce médicamente como infección congénita con citomegalovirus, y se estima que alrededor de 1 de cada 150 bebés recién nacidos nacen con citomegalovirus congénito. Aunque la mayoría no presentarán ningún síntoma, un bajo porcentaje de los casos podrían tener discapacidades permanentes como resultado de la infección.

No obstante, es necesario tener en cuenta algo fundamental desde un primer momento: el virus solo es perjudicial para el embarazo cuando se encuentra activo, algo que puede ocurrir cuando la futura mamá se contagia por primera vez, si se reactiva (porque se tiene un sistema inmunológico debilitado), o si se ha vuelto a infectar por una cepa distinta.

¿Qué es el citomegalovirus?

El citomegalovirus consiste en una infección viral muy común. Tanto, que se estima que, en las guarderías, alrededor del 80 por ciento de los niños pequeños la desarrollarán en dos años, lo que significa que en realidad existen bastantes posibilidades de que la embarazada se haya infectado con él en el pasado (incluso sin siquiera saberlo), de manera que habría poco riesgo de que pudiera tener algún impacto en la gestación.

Es más, aún cuando las probabilidades de que cualquier bebé se vea afectado si la mamá contrae el virus durante el embarazo son tan inciertas, una de las pruebas de rutina que se llevan a cabo en la gestación es la prueba del citomegalovirus.

Se trata de un virus relacionado con el virus del herpes, causante de enfermedades igualmente comunes como el herpes labial o la varicela. Generalmente suele aparecer y desaparecer causando únicamente síntomas leves, mientras que en otros casos no produce síntomas.

Aunque puede ser grave, en realidad es raro que cause complicaciones al feto cuando una mujer contrae el citomegalovirus durante la gestación. No obstante, es importante que el médico realice un control cercano, porque en algunos bebés sí podría originar problemas de salud graves.

¿Cómo se transmite el citomegalovirus?

Es habitual que el citomegalovirus se transmita a través de los fluidos corporales, como la saliva, mucosidad, lágrimas, sangre y la orina. Dado que se puede contraer a partir de la saliva o la mucosidad, se trata de una enfermedad vírica muy común entre niños pequeños, principalmente cuando acuden a guarderías y escuelas infantiles.

Las embarazadas con niños pequeños deben tener especial cuidado con la higiene de las manos y a la hora de compartir alimentos o cubiertos con los niños pequeños, ya que los estudios han demostrado que una de las principales formas en que una embarazada contrae el virus es a través de la saliva o mucosidad de sus hijos pequeños.

¿Qué síntomas produce?

Síntomas del citomegalovirus en el embarazo
Foto: Istock

Como ya te hemos explicado, en la mayoría de las ocasiones los adultos sanos que contraen el citomegalovirus no tienden a presentar síntomas, incluyendo a su vez a las mujeres embarazadas. No obstante, sí pueden surgir algunos síntomas leves, como:

  • Dolor de garganta
  • Fiebre
  • Fatiga y sensación de cansancio
  • Ganglios linfáticos inflamados

De esta forma, en caso de que la mujer esté embarazada y presente algunos síntomas similares a los de una gripe común, es importante hablar con el médico, el cual valorará si existe un riesgo real o no de que pueda tratarse de citomegalovirus.

¿Y en los bebés? ¿Qué complicaciones puede producir?

En un feto, el citomegalovirus podría ser detectado a partir de anomalías observadas en las ecografías prenatales. No obstante, una vez nace el bebé, la mayoría de los niños no muestran ningún signo, y continuará sin tener ningún tipo de problema.

En caso de que el médico sospeche que el recién nacido puede tener citomegalovirus, lo más habitual es que se lleven a cabo determinadas pruebas para diagnosticarlo, lo que podría incluir análisis de sangre, análisis de orina, pruebas orales (mediante hisopos), ecografías y pruebas de audición.

Si se confirma la existencia de citomegalovirus congénito, es posible que se continúan llevando a cabo pruebas hasta los 12 años de edad, como podría ser el caso de un electrocardiograma, con la finalidad de comprobar que su corazón está bien.

No obstante, se ha encontrado que alrededor de 1 de cada 7 bebés con citomegalovirus congénito podrían desarrollar una pérdida auditiva con el paso del tiempo, además de dificultades de aprendizaje o desarrollo, aunque en realidad se trata de algo muy raro.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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