Sangrar en el embarazo

Hemorragia durante el embarazo

El sangrado vaginal que se produce en cualquier momento del embarazo se conoce como hemorragia. ¿Qué hacer en este caso? ¿Qué me ocurre? Te contamos algunas de las causas más frecuentes de estas hemorragias y cómo actuar en cada caso.

Hemorragia durante el embarazo

Existen diferentes causas y situaciones por las que la mujer puede experimentar sangrados o hemorragias durante el embarazo. Durante el primer trimestre de embarazo, algunas causas probables de hemorragias vaginales son: aborto, amenaza de aborto o embarazo ectópico. Se calcula que el 25% de las mujeres experimentan hemorragias durante las primeras etapas de sus embarazos. Existe el miedo a pensar que si hay cualquier mínimo sangrado es señal de un aborto espontáneo, pero no tiene por qué significar eso. Vamos a repasar y a analizar algunas de ellas, además de indicar algunas señales que pueden darnos pistas para diferenciar las posibles causas. Sin embargo, lo primero que debemos hacer es buscar la opinión de un profesional.  

¿Por qué se produce?

La sangre que aparece en la zona genital no siempre procede de una hemorragia vaginal, sino que también puede deberse a hemorroides o cistitis. Algunas hemorragias se acompañan de dolor más o menos agudo en la zona inferior del abdomen.

  • Si la causa es la placenta previa, la sangre tiene color rojo intenso y brillante y la mujer no percibe dolor abdominal. En este caso, el sangrado puede ser intermitente y casi siempre ocurre durante la noche.
  • En caso de desprendimiento prematuro de placenta, la mujer tiene  contracciones y el sangrado es continuo, pero poco abundante y de color muy oscuro.

¿Qué hacer en caso de hemorragia en el embarazo?

  • Cuando la hemorragia se presenta al comienzo del embarazo, el médico estudia, en primer lugar, su gravedad, las funciones vitales de la madre y el bienestar fetal. Además puede realizar un examen pélvico de la embarazada y una ecografía para determinar la causa. Si es por amenaza de aborto, recomendará guardar reposo absoluto y abstenerse de mantener relaciones sexuales. Raras veces será necesario ingresar a la madre en el hospital o hacerle una transfusión sanguínea.
  • En caso de que se haya producido un aborto, lo más común es que le practiquen un legrado uterino.
  • En el último trimestre, el obstetra evaluará, en primer lugar, de dónde procede la sangre, y seguramente realizará una ecografía. También ahora resulta primordial observar el estado del feto y de la placenta.
  • En las últimas semanas de gestación, el tratamiento de la hemorragia depende no solo de la causa, sino también del estado del feto. Si no existen signos de sufrimiento y tampoco hay otras complicaciones, el ginecólogo procederá a inducir el parto de forma vaginal. Si no se dan las anteriores circunstancias, practicará una cesárea.
  • En el parto, la hemorragia puede deberse al desprendimiento prematuro de la placenta, a la placenta previa, o a un accidente: ruptura uterina, ruptura de vasa previa (uno de los vasos que nutren la placenta) o trauma en el canal del parto.

Obviamente, ante cualquier sangrado o hemorragia durante el embarazo hay que acudir al médico para que sea el especialista el que valore la situación y compruebe que todo está en orden. Además, será él el encargado de darnos unas pautas y consejos para saber cómo actuar y qué cuidados debemos tener a partir de ese momento. 

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