Embarazo

Hormonas del embarazo: cuáles son y qué hacen (funciones)

Las hormonas son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, y son todavía más importantes para el desarrollo y la correcta evolución del embarazo. Permiten, por ejemplo, la creación de un ambiente propicio para el desarrollo del embrión, y también evitan que el útero se contraiga, disminuyendo el riesgo de parto prematuro. Pero no son las únicas funciones.

Hormonas del embarazo
Foto: Istock

Desde el momento en el que se produce la concepción, y hasta semanas después del nacimiento del bebé, las hormonas de la mamá parecen estar dando un auténtico paseo en la montaña rusa. En las primeras semanas de gestación los cambios de humor severos pueden ser tremendamente comunes y evidentes, mientras que también es posible sentir sienta ansiedad, nerviosismo, estrés y angustia.

A ello se le pueden sumar algunos de los síntomas más típicos de las primeras semanas de embarazo, entre los que destacan principalmente la presencia de las náuseas (matutinas o no), el cansancio extremo y la falta de energía. Estos síntomas pueden llegar a durar meses, a lo que también se le suelen unir continuos cambios en el estado de ánimo.

Independientemente de que no tengas todos estos síntomas, o que incluso apenas sintieras ninguna molestia al comienzo del embarazo, lo cierto es que todas son causadas por el mismo “culpable”: el aumento de las hormonas que se produce normalmente durante la gestación.

De hecho, el embarazo puede afectar al cuerpo a medida que las hormonas trabajan constantemente para crear un nuevo ser humano, y preparar el cuerpo para su desarrollo, evolución y crecimiento.

Las hormonas del embarazo en el primer trimestre

Durante las primeras semanas y meses de embarazo el cuerpo de la futura mamá está tan acelerado y revolucionado que es tremendamente común que surjan muchos de los síntomas típicos, así como bastantes molestias. El volumen de la sangre aumenta, el sistema inmunológico cambia (con la finalidad de proteger al feto), y el torrente sanguíneo se encuentra repleto de hormonas.

Cuando se produce la concepción, tanto la progesterona como el estrógeno, que son dos hormonas que normalmente forman parte del ciclo menstrual normal, aumentan de forma drástica, comenzando a producir una nueva hormona, que es específica del embarazo: la gonadotropina coriónica humana (o hCG, también conocida popularmente como la “hormona del embarazo”).

Aunque conoceremos más detalladamente en un futuro apartado cuáles son las funciones principales de cada una de estas importantes hormonas, debemos hacer especial hincapié en la progesterona, una de las fundamentales al comienzo del embarazo, puesto que se encarga de preparar el revestimiento del útero para que el óvulo pueda implantarse, a la vez que actúa como un relajante muscular, evitando que este se contraiga hasta el comienzo del parto. 

No hay duda que el estrógeno es también fundamental, debido a que trabaja conjuntamente con la progesterona al ayudar a regularla, al mismo tiempo que mantiene el revestimiento endometrial, de vital importancia para el desarrollo del bebé.

Pero no son las únicas, ¿sabías que, en realidad, existen hasta un total de 6 hormonas, cuyas funciones son ciertamente fundamentales a lo largo de toda la gestación?

Las principales hormonas del embarazo y sus funciones básicas

Progesterona

Durante las primeras semanas del embarazo, el cuerpo lúteo produce progesterona, hasta las semanas 8-12 de gestación, cuando la placenta se hacer cargo de ello. El cuerpo lúteo es una estructura también conocida como cuerpo amarillo, que se forma a partir del folículo de Graaf.

Se trata, como ya te hemos mencionado brevemente en un apartado anterior, de una hormona esencial, ya que estimula el crecimiento de los vasos sanguíneos que irrigan el revestimiento del útero, creando el ambiente más propicio para que el óvulo pueda implantarse después de la concepción.

También se encarga de estimular el revestimiento uterino con la finalidad de liberar nutrientes, proporcionando el alimento necesario para el embrión durante las primeras semanas. Además, inhibe la contracción del músculo liso del útero.

Estrógeno

Al igual que ocurre con la progesterona, el cuerpo lúteo produce estrógeno en las primeras etapas del embarazo. Ayuda a que el útero crezca, a la par que regula la progesterona y mantiene el revestimiento endometrial. 

Se cree que es una hormona que ayuda a promover el aumento del flujo sanguíneo, importante y esencial para una adecuada nutrición del bebé, pero ese flujo adicional tiene un efecto secundario bastante molesto: puede hacer que los senos se sientan doloridos y sensibles, y también podría provocar la típica congestión nasal que muchas mujeres tienden a experimentar a lo largo de la gestación.

Funciones de las hormonas del embarazo
Foto: Istock

Gonadotropina coriónica humana (hCG)

Es conocida habitualmente como la hormona del embarazo, fundamentalmente porque únicamente es producida durante la gestación. De hecho, es producida por la placenta después de la implantación, a la vez que apoya la función del cuerpo lúteo. 

Su concentración aumenta rápidamente desde la concepción, llegando a su punto máximo entre las 8 a 11 semanas de embarazo. Es la hormona que las típicas pruebas de embarazo caseras detectan con la finalidad de identificar la posible existencia o no de la gestación.

Relaxina

La relaxina es una hormona cuyos niveles aumentan considerablemente durante el primer trimestre del embarazo, aunque también es cierto que se encuentra presente a lo largo de toda la gestación.

Evita que los músculos uterinos se contraigan, previniendo el parto prematuro, al relajar los vasos sanguíneos y aumentar el flujo sanguíneo tanto a los riñones como a la placenta. De esta forma, el cuerpo de la futura mamá puede hacer frente a la mayor demanda de oxígeno y nutrientes del bebé en desarrollo.

También ayuda al cuerpo de la embarazada a prepararse para el parto, suavizando y ensanchando el cuello del útero, para facilitar el nacimiento del bebé, y relajando las articulaciones de la pelvis.

Prolactina

La prolactina se convierte en la principal hormona necesaria para desencadenar la producción de leche materna. Agranda las glándulas mamarias con la finalidad de prepararlas para la lactancia. Aunque es cierto que, como hemos visto, los niveles de progesterona también influyen.

Pero sus funciones no quedan aquí. Se ha encontrado que también contribuye al desarrollo de los pulmones y del cerebro del feto, y ayuda a que el sistema inmunológico de la embarazada tolere al feto, sin expulsarlo.

Oxitocina

Es una hormona que únicamente aparece en cantidades ciertamente significativas al final del embarazo, aunque está presente a lo largo de toda la gestación en cantidades menores. 

No en vano, sus niveles aumentan cuando comienza el trabajo de parto, lo que desencadena a su vez contracciones. 

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo

#}