Anemia en el embarazo

La deficiencia de hierro en el embarazo es más común de lo que se pensaba

El hierro es un mineral necesario para el organismo. Y lo es aún más durante el embarazo, cuando las necesidades se incrementan significativamente. Pero, según un nuevo estudio, la deficiencia de hierro es más común de lo que se creía hasta ahora.

La deficiencia de hierro en el embarazo es más común de lo que se pensaba
Foto: Istock

El hierro es un mineral esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Entre otras importantes funciones, permite que los glóbulos rojos puedan capturar el oxígeno de los pulmones para transportarlo a lo largo de todo el cuerpo. 

Y aunque es esencial a lo largo de toda la vida, durante el embarazo es especialmente importante. Durante la gestación, el cuerpo de la futura mamá trabaja de forma muy intensa. Y ciertos órganos, como el útero o los riñones, funcionan a plena potencia. Para permitir esta actividad tan intensa, el volumen de sangre debe aumentar de forma significativa, de manera que el organismo necesita más hierro.

Pero también es fundamental para el bebé. Y es que, al capturar el oxígeno, el hierro ayuda a oxigenar al feto a través de la placenta durante la gestación, lo que asegura su buen desarrollo. 

Aunque es cierto que durante el primer trimestre la necesidad de hierro en realidad no aumenta, a partir de entonces los requerimientos aumentan considerablemente hasta alcanzar los 30 mg por día. A su vez, las capacidades de absorción intestinal se incrementan y constituyen una respuesta fisiológica a la disminución de las reservas maternas. Una adaptación que permite hacer frente al aumento de las necesidades tanto durante el segundo como el tercer trimestre.

Así, se estima que, durante los 9 meses de embarazo, una mujer embarazada necesita alrededor de 1000 mg de hierro, de los cuales alrededor de 800 mg son para el bebé y para aumentar el volumen de sangre de la futura mamá, quedando los 200 mg restantes como reserva.

Tratamiento de la anemia durante el embarazo
Foto: Istock

Sin embargo, la falta de hierro es muy común en las mujeres debido a la menstruación, lo que induce a una pérdida significativa de sangre. Pero si durante la gestación no se satisfacen las necesidades de hierro, el organismo debe obtener su aporte de las reservas, que se encuentran principalmente en el hígado. Hasta el momento, se estimaba que esa falta de hierro provocaba anemia en el 20 por ciento de las mujeres embarazadas, lo que produce fatiga, falta de aire exacerbada por el esfuerzo y, en el caso del bebé, puede provocar hipotrofia (bebé de pequeño tamaño) o un parto prematuro.

Pero según un nuevo estudio, una de cada dos madres embarazadas presentaría originalmente deficiencia de hierro. Si bien esta deficiencia es preocupante, dado que el hierro, como hemos visto, es imprescindible para el desarrollo de la placenta y del feto, los expertos señalan que los suplementos y la dieta pueden ser de mucha utilidad a la hora de tratar los niveles disminuidos de hierro.

¿Qué encontró el estudio?

Los investigadores estudiaron a cerca de 45.000 embarazadas a las que se les realizaron distintas pruebas prenatales en laboratorios de Canadá. Las pruebas se realizaron entre 2013 y 2018, con la finalidad de determinar con qué frecuencia se controlaban sus niveles de hierro.

Se encontró que solo el 60 por ciento de las embarazadas se sometieron a una prueba de hierro adecuada durante la gestación, mientras que el 40 por ciento restante no se sometió a ninguna prueba durante el embarazo. Y descubrieron que, de quienes se hicieron las pruebas, más del 50 por ciento presentaban deficiencia de hierro, y una cuarta parte una cantidad insuficiente (sin llegar a ser deficiencia).

Los científicos encontraron que aquellas mujeres que tenían un nivel socioeconómico más bajo, representado por unos ingresos familiares anuales más bajos, presentaban menos probabilidades de realizarse una prueba de hierro durante el embarazo. 

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, se estima que alrededor de un tercio de todas las mujeres en edad reproductiva padecen anemia. Mientras que, durante el embarazo, se cree que entre un 15 a un 25 por ciento de los embarazos experimentan deficiencia de hierro. 

Dada la importancia del hierro, los resultados del estudio, publicado recientemente en la revista especializada Blood Advances, destacan la necesidad de controlar los niveles de hierro durante la gestación, con la finalidad de aplicar el tratamiento médico necesario en caso de ser preciso.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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