Complicaciones del embarazo

Miocardiopatía periparto: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Es cierto que tanto el embarazo como el parto nunca están exentos de sorpresas. Y la miocardiopatía periparto puede ser un problema grave pero raro relacionado con el embarazo

Miocardiopatía periparto
Foto: Istock

Durante el embarazo, y también durante el parto, es posible que surjan algunas complicaciones o sorpresas. Y la miocardiopatía periparto puede ser una de esas complicaciones, la cual, aunque rara, tiende a ser grave.

Se trata de una afección que suele aparecer durante el embarazo, casi al final, o incluso inmediatamente después. De hecho, aunque es rara, sí es grave cuando surge, porque puede tener serias consecuencias para el buen funcionamiento del corazón, así como para los pulmones y otros órganos.

La miocardiopatía periparto, tal y como conoceremos de forma detallada en las líneas siguientes, se define como una forma no familiar de insuficiencia cardíaca, y se caracteriza como una miocardiopatía idiopática que cursa con insuficiencia cardíaca secundaria a disfunción sistólica del ventrículo izquierdo, principalmente al final del embarazo o en los meses posteriores al parto.

Es considerada como una enfermedad rara (se estima que ocurre en el 0,1% de los embarazos), que puede acabar teniendo un impacto significativo en la calidad de vida de la mamá. Y aunque en la actualidad se desconoce la fisiopatología, se plantean distintas hipótesis. No obstante, como también veremos, el tratamiento médico recomendado es el mismo que se aplicaría en caso de insuficiencia cardíaca.

Por suerte, existen formas efectivas de tratar esta afección. Es más, la mayoría de mamás pueden llevar una vida normal y saludable después del diagnóstico, siempre y cuando sigan el plan de tratamiento oportuno.

¿Qué es la miocardiopatía periparto? ¿Cuándo aparece?

Consiste en una afección que se caracteriza por un debilitamiento de los músculos del corazón. Debido a ello, las cámaras del corazón de la mamá pueden agrandarse, y puede resultar más difícil para el corazón bombear sangre con normalidad.

Esto podría tener un efecto directo en lo que se conoce como la “fracción de eyección” del corazón, que se trata del porcentaje de sangre que el corazón es capaz de bombear con cada uno de sus latidos.

Miocardiopatía periparto
Foto: Istock

Se estima que un porcentaje de fracción de eyección normal se sitúa en aproximadamente el 60%. Una vez que la frecuencia desciende por debajo de este porcentaje, es posible que se acumule líquido adicional en el cuerpo, principalmente en los pulmones o en las extremidades.

Generalmente, la miocardiopatía periparto ocurre en los últimos meses de gestación, o en los primeros cuatro o cinco meses después del parto

¿Cuáles son las causas?

Por el momento los expertos no están seguros de qué causaría la miocardiopatía periparto. Aunque sí creen que podría deberse a una combinación de factores, incluyendo aspectos genéticos, inflamatorios y ambientales.

Respecto a estos factores, podemos mencionar los siguientes: dar a luz a más de un hijo, ser afroamericano, tener una edad mayor de 30, dar a luz a gemelos, o haber experimentado hipertensión, preeclampsia o eclampsia.

¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo se trata?

Los síntomas tienden a variar de una mamá a otra, pero existen una serie de signos comunes, como:

  • Dificultad para respirar, sobre todo cuando se está acostada. Además, es posible que este síntoma pueda despertar a la mamá por la noche.
  • Hinchazón de manos y pies (edema).
  • Fatiga extrema.
  • Aumento de peso.
  • Tos.
  • Latidos del corazón rápidos.
  • Dolor en el pecho.

En caso de tener estos síntomas, sobre todo si aparecen de forma repentina o son intensos, es esencial comunicarse con el médico de inmediato. Aunque todos estos síntomas no tienen por qué apuntar a una miocardiopatía periparto, al ser graves sí pueden requerir atención médica.

Respecto al tratamiento, aunque todo dependerá de la gravedad, es posible que se administren diuréticos, betabloqueantes e inhibidores de la ECA (enzima convertidora de angiotensina). No obstante, en caso de que la afección sea leve, solo podría requerir un control de los síntomas estricto. Pero si es grave, y el corazón no es capaz de bombear suficiente sangre como para que el cuerpo pueda funcionar correctamente, sería necesario llevar a cabo intervenciones médicas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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