¿Catarro o congestión?

¿Nariz taponada en el embarazo? Es normal

En el embarazo los cambios hormonales congestionan las mucosas. Descubre cómo aliviar el malestar.

Durante el embarazo, debido a los cambios hormonales, es habitual levantarse con la nariz taponada y sufrir congestión nasal.

La molestia suele presentarse a partir de la cuarta semana de gestación, aunque algunas mujeres la perciben ya como uno de los primeros síntomas del embarazo.

Por este motivo puede aparecer voz gangosa, goteo de nariz y hasta pequeños sangrados nasales, como consecuencia de la sequedad de las mucosas, especialmente por las mañanas, después de levantarse de la cama, y sobre todo a partir del final del primer trimestre.

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Si éste está siendo tu caso, ten en cuenta que hay diferentes formas de aliviar tus molestias. ¿Quieres saber cuáles? Entonces sigue leyendo porque te las contamos a continuación. 

  • Una buena solución para prevenir la congestión nasal y aliviar sus síntomas pasa por mantener un ambiente húmedo en casa, sobre todo si vives en una ciudad con ambiente seco o con contaminación. Para ello puedes ayudarte de un humidificador. Eso sí, no te olvides de limpiarlo con regularidad -al menos una vez a la semana- ya que estos aparatos suelen acumular con mucha facilidad los gérmenes. 
  • Otra posibilidad es aplicarte suero fisiológico por los conductos nasales con el objetivo de hidratarlos. Aunque no conviene que abuses de este método, no pasa nada si lo haces una vez por la mañana y otra antes de irte a dormir. Si aún así las molestias perduran consulta con tu ginecólogo. 
  • Lo que no está en absoluto contemplado como alternativa es sonarse con fuerza la nariz, aunque aparentemente eso calme el picor o el escozor que sientas en ella. Ten en cuenta que tus conductos nasales ahora están más secos que de costumbre por lo que sonarte con fuerza puede derivar en un sangrado nasal.
  • No dejes de lado la opción de consultar con un ginecólogo si observas que ninguno de los remedios anteriormente citados te alivia. Puede que en tu caso la solución pase por usar un antihistamínico hasta el final de tu embarazo, y probablemente durante las primeras semanas tras dar a luz. 

Tratamiento

Otros síntomas del embarazo

Además de la congestión nasal, es muy frecuente que durante los meses de embarazo tengas otros síntomas de los cambios que tu cuerpo está sufriendo. Entre ellos está la hinchazón y dolor de pecho, la retención de líquidos e hinchazón de pies y piernas, la acidez de estómago (a veces se acentúa al sentarse y tumbarse), el cansancio, los cambios de humor, o la acumulación de gases. En este último caso, esa acumulación se debe por un lado, a la influencia de la hormona progesterona, que disminuye los movimientos intestinales, y, por el otro, al aumento de tamaño del útero, que desplaza y comprime poco a poco las asas intestinales hacia los lados y también hacia arriba durante la gestación, y muy especialmente a partir del segundo trimestre del embarazo. 

Pese a todo, la buena noticia, es que tras a dar a luz todos estos síntomas desaparecen, así que ánimo que comienza la cuenta atrás. 

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