Navidad embarazada

Navidad 2019: ideas únicas para disfrutar si estás embarazada

¿Hay algo mejor que disfrutar de la Navidad? Sí: ¡estar embarazada! Se juntan dos etapas y momentos únicos, que pueden hacer que las fiestas navideñas se conviertan en una época aún más especial e inolvidable.

La Navidad es la época más maravillosa del año, en especial si estás embarazada. Puede ser el preludio de las siguientes fiestas, cuando ya tengas al bebé contigo. Y, más aún, las Navidades de los próximos años pueden ser incluso todavía más especiales, cuando el niño empieza a crecer y tiende a ser más consciente. Y es que como dijo Andy Williams, intérprete de ‘Moon River’, la Navidad “es una época maravillosa del año”.

Pero lejos de complicarte y hacer que las Navidades acaben por convertirse en una auténtica pesadilla, recuerda algo fundamental: estás embarazada, lo que significa que debes tener calma y evitar no solo el estrés propio de estas fiestas, sino también la ansiedad. Y debes hacerlo independientemente del mes de gestación en el que te encuentres: las tensiones nerviosas y las preocupaciones no son positivas en ningún momento del embarazo, ni en el primer mes ni en el último.

Por tanto, partiendo de la base de que disfrutarás de las fiestas navideñas de la forma más calmada y tranquila (o, al menos, lo intentarás), la realidad es que las Navidades son aún más maravillosas si las vives estando embarazada, como opinan de hecho muchas mujeres que tuvieron la suerte de disfrutarlas encinta.  

¿Sabes por qué? Fundamentalmente porque no suelen ser muchas las veces que se está embarazada en la vida, y porque en definitiva, esos momentos no se repetirán con frecuencia. Y si te gustan las fiestas navideñas, ¿qué mejor que disfrutarlas sintiendo al bebé en tu interior?

Dedícate tiempo para ti

Quizá disfrutes dándote un baño relajante, viendo tu película favorita (una y otra vez, o importa cuantas veces sean) mientras comes palomitas recién hechas, escuchando música o conversando con amigas/os.

Recuerda que pronto llegará el bebé, y luego puede que no tengas tanto tiempo como ahora, en especial si se trata de tu primer hijo. Si es así, no solo disfruta de momentos únicos con tu pareja, también es de vital importancia dedicarte tiempo solo para ti. Para encontrarte contigo misma, para calmarte y para sentir a tu bebé.

Abrígate y camina

Durante el embarazo, realizar cierta actividad física y mantenerte lo más activa posible es fundamental. Por tanto, ¿qué mejor que disfrutar de la Navidad al aire libre mientras caminas o paseas? 

Puedes hacerlo sola, en pareja o acompañada con algún familiar o amigo. Eso sí, recuerda abrigarte bien antes de salir: protégete la garganta con una bufanda y, si es necesario, las orejas con la ayuda de unas calentitas orejeras.

Haz que sea especial

Posiblemente ya seas consciente de que ésta será tu última Navidad antes de la llegada del nuevo bebé. Efectivamente, si además es tu primer bebé, ésta será en definitiva tu última Navidad sola con tu pareja. Solo vosotros dos, por lo que dedicaros tiempo juntos es una buena idea.

Por supuesto, estás emocionada de convertirte en una familia, pero no hay nada de malo en admitir que pasar de dos a tres puede ser algo complicado, especialmente al comienzo, cuando debéis acostumbraros a la llegada del recién nacido.

Así que haz que esta Navidad cuente y trata de disfrutarla y vivirla a tope: organiza algunas actividades especiales con tu pareja, como cenas íntimas, largas caminatas disfrutando de las luces y decoraciones navideñas al aire libre, ir al cine… todo lo necesario para poder disfrutar de esta última “Navidad para dos”.

Y si no se trata del primer bebé también es una Navidad igualmente especial, ya que estás a punto de experimentar un cambio maravilloso en la dinámica familiar. Haz que este año cuente al centrarte en construir recuerdos especiales y compartir experiencias como familia. Mima a tus hijos con las cosas que verdaderamente importan: amor, tiempo de calidad y afecto.

Otros consejos útiles que te serán de gran ayuda

  • Evita la programación excesiva. La Navidad es, posiblemente, una de las épocas más ocupadas del año. Tu agenda se llena rápidamente de cenas, comidas y salidas nocturnas, especialmente con amigos que has podido no ver en meses. Además, a ello se le unen las fiestas familiares y las reuniones de celebración con compañeros del trabajo. No tienes por qué decir “sí” a cada evento que surja, escoge únicamente aquellos a los que realmente desees asistir. Recuerda que, durante el embarazo, es normal sentirte más cansada y agotada. Por tanto, quizá no sea tan recomendable ocupar todos los días de diciembre.
  • No tengas miedo de cancelar los planes. Es común que, cuando estás embarazada, todas las personas que te rodean sean más comprensivas y aceptarán que estés más agotada de lo habitual, e incluso cabe la posibilidad que puedas sentirte algo más deprimida. Por ello, si no estás dispuesta a hacer algo en concreto, sé honesta y dilo sin miedo. Tus amigos y/o familiares entenderán que des un paso atrás.
  • Reduce tus tiempos de viaje en coche. Nadie quiere pasar horas y horas atrapado en un automóvil en Navidad, en especial si estás embarazada. No importa en qué etapa del embarazo estés, o si estás luchando contra las náuseas o el dolor de espalda, no es aconsejable sentarse en un coche durante horas y horas. Viajar es un trabajo agotador, por lo que intenta hacerlo lo menos posible.
Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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