Nutrición en el embarazo

Niveles bajos de yodo pueden dañar el desarrollo intelectual del bebé en el embarazo

El yodo es tan importante durante el embarazo como el ácido fólico o el hierro. Sin embargo, la poca disponibilidad de este nutriente en los alimentos aumenta el riesgo de déficit, lo que puede afectar al bebé.

Cuando hablamos de vitaminas prenatales y otros nutrientes indispensables para el buen desarrollo del embarazo (incluso no solo durante la gestación sino incluso desde unos meses antes de la concepción), no hay duda que el ácido fólico se convierte en uno de los más conocidos y populares. Pero, ¿sabías que el yodo es igual de importante?

Sobre la suplementación con yodo durante el embarazo, y su importancia para la correcta evolución de la gestación ya te hemos hablado en momentos anteriores. Y, como ocurre con el ácido fólico, es imprescindible ya que durante esta etapa las futuras mamás tienen una mayor necesidad de este oligoelemento esencial, fundamental para la fabricación de las hormonas tiroideas del feto, que juegan un papel bastante importante en su desarrollo neurosensorial.

Precisamente, un estudio publicado en la revista especializada International Journal of Environmental Research and Public Health, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Australia del Sur, indica que la falta de ingesta de yodo por parte de una mujer embarazada puede ejercer efectos devastadores en el desarrollo intelectual del bebé.

Este estudio comparó la concentración de yodo presente en la orina de 31 mujeres que siguen dietas vegetarianas y veganas, y 21 mujeres que también consumen carne y productos lácteos. Si bien es cierto que ninguno de los grupos alcanzó los 100 microgramos por litro recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las mujeres que consumían carne tuvieron 64 microgramos por litro de yodo, en comparación con las pertenecientes al grupo de origen vegetal, con un promedio de 44 microgramos por litro.

La forma en que obtenían el yodo también marcó la diferencia, puesto que aquellas participantes que escogieron sal del Himalaya o rosada, en lugar de sal yodada, eran extremadamente deficientes, con un promedio de apenas 23 microgramos por litro.

Alimentos ricos en yodo
Foto: Istock

Según los investigadores, “el estudio nos da una advertencia de que, a veces, las buenas intenciones pueden tener consecuencias no deseadas. Por lo tanto, debemos asegurarnos de que las mujeres embarazadas hablen con sus médicos durante el embarazo y compartan su estado de salud, sus elecciones de estilo de vida y los medicamentos que están tomando”.

Este estudio piloto obtuvo resultados similares a una investigación publicada anteriormente sobre la deficiencia de yodo y sus resultados en la salud. Publicado en The Lancet en el año 2013, un estudio histórico de 1.000 familias del suroeste de Inglaterra encontró que las mamás embarazadas con deficiencia de yodo tenían más probabilidades de tener hijos con dificultades de aprendizaje. En ese momento, los científicos descubrieron que las mujeres que tenían menos cantidad de yodo en la orina durante la gestación (señal de que tenían una deficiencia de yodo de leve a moderada) presentaban más probabilidades de tener hijos con puntajes de coeficiente intelectual más bajos a los 8 años, principalmente puntajes de lectura y verbales.

Por qué el yodo es tan importante

Dado que el yodo es un elemento tan necesario para el desarrollo y el mantenimiento continuo de muchos órganos vitales, su deficiencia tiende a dejar un vacío enorme, además de potencialmente peligroso.

Como te hemos comentado ya en distintas ocasiones, cuando una mujer está embarazada su requerimiento de yodo aumenta, y, en muchos casos, el especialista no se percata de que la mamá no está tomando la suficiente cantidad hasta que la deficiencia está muy avanzada y su nivel es bajo. Es más, en ocasiones no se sabe que un bebé presenta niveles bajos de yodo hasta mucho después del nacimiento, cuando el daño ya está hecho.

Es más, se ha encontrado que su una mamá tiene deficiencia de yodo y hormona tiroidea tanto antes de la concepción como durante el embarazo, el bebé corre el riesgo de sufrir un deterioro mental. Además, en el momento del nacimiento, el recién nacido puede presentar ictericia, que consiste en que la piel y el blanco de los ojos se tornan de color amarillo.

¿Cómo asegurarse de obtener suficiente yodo durante el embarazo?

Al igual que seguir una dieta rica en ácido fólico, proteínas, vitamina D y vitamina C es importante durante el embarazo, también lo es una dieta que contenga la suficiente cantidad de yodo, ya que el cuerpo no es capaz de producirlo por sí solo.

Mientras que las autoridades sanitarias indican que sería importante enriquecer muchos alimentos con yodo por su baja presencia en muchos productos, la sal yodada puede convertirse en una opción sencilla y excelente.

Además, otra forma simple de asegurarse de obtener la suficiente cantidad de yodo antes y durante el embarazo es controlar las vitaminas prenatales. De hecho, existen en las farmacias algunas opciones disponibles muy interesantes, que los médicos recomiendan consumir al menos 3 meses antes de la concepción, especialmente cuando se plantea conseguir el embarazo.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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