Vacuna en embarazadas

No hay evidencia de que la vacuna contra la COVID-19 aumente el riesgo de aborto espontáneo

Ante los riesgos cada vez más sonados de la vacuna en embarazadas, un nuevo estudio asegura que esta no provoca abortos espontáneos, tal y como han confirmado algunas hipótesis los últimos meses.

embarazada
Fuente: iStock

El pasado mes de julio llegaba la noticia de que cuatro embarazadas habían muerto fruto de la COVID-19. Y todas tenían algo en común: ninguna se había vacunado. Además, también aumentaban las cesáreas de urgencia, ante el repunte de caso en mujeres en estado de gestación.

Todo aquél revuelo llevó a las autoridades sanitarias a incidir aun más en las embarazadas de la necesidad de vacunarse, mostrando datos reales. Sin embargo, fueron varias las informaciones que circularon (y que siguen circulando) y que advierten del peligro de aborto espontáneo en embarazadas si se ponen la vacuna. La explicación que encuentran es que una de las proteínas esenciales para el buen desarrollo de la placenta es la proteína Spike, justo con la que actúan las vacunas que se están inoculando a este grupo de población: Pfizer y Moderna.

La vacuna es segura frente abortos en el primer trimestre

Por eso, principalmente, estudios como este son importantes. Y es que, una nueva investigación publicada en ‘The New England Journal of Medicine’ y llevado a cabo por profesionales como profesores y científicos, no ha encontrado ninguna relación entre la vacuna y el riesgo de aborto espontáneo durante el primer trimestre de la gestación (que, recordemos, es el periodo en el que más suceden). Sus resultados muestran otra prueba más de la seguridad de la vacunación durante el embarazo.

Nuestro estudio no halló pruebas de un aumento del riesgo de pérdida temprana del embarazo tras la vacunación y se suma a los resultados de otros trabajos que apoyan la vacunación contra la COVID-19 durante el embarazo”, han destacado los autores del estudio, entre los que se encuentra Deshayne Fell, profesora en la Escuela de Epidemiología y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ottawa y científica del instituto de Investigación del Hospital Infantil del Este de Ontario.

¿Cómo se llegó a esta conclusión?

Para llegar a estos resultados, los expertos analizaron los datos de registros nacionales de salud en Noruega y compararon la proporción de mujeres vacunadas que había sufrido un aborto espontáneo en el primer trimestre y aquellas que seguían embarazadas al final de ese mismo trimestre.

“Los resultados son tranquilizadores para las mujeres que recibieron la vacuna al principio del embarazo y demuestran la creciente evidencia de que la vacunación contra la COVID-19 durante la gestación es segura”, afirman los autores.

A esta conclusión también llegó hace unos meses Antonio Requena, especialista en medicina reproductiva en la Clínica IVI, quien, para Ser Padres, afirmaba: “Son muchas las embarazadas que han recibido la vacuna y no se ha registrado ninguna incidencia sobre problemas en la placenta, o sea que no hay datos que pudieran hacernos pensar que pueda existir una insuficiencia placentaria por este motivo” (recordemos que, de haber una insuficiencia placentaria, se produciría un aborto inmediatamente).

¿La vacuna podría afectar a la fertilidad?

Cuando se abrió la campaña de vacunación a las embarazadas y mujeres en búsqueda de un embarazo, fueron muchas las que decidieron no hacerlo por miedo a que pudiese afectar a su fertilidad. Conscientes de ese miedo, desde Ser Padres quisimos dar respuesta profesional a esa duda. Así, el doctor Requena nos contaba lo siguiente: “Bien es cierto que las vacunas ARNm son más novedosas, pero por su mecanismo de acción no cabe pensar que pudiesen afectar a la fertilidad ni de mujeres ni de hombres”.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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