¿Cómo saber si es líquido amniótico?

Pérdida de líquido amniótico: ¿cómo identificarlo?

Se trata de un elemento vital para el desarrollo del futuro bebé dentro del útero materno. Que se pierda algo de líquido puede deberse a distintas causas y al tratarse de algo fundamental para el pequeño es natural que una madre se preocupe ante una posible pérdida. Descubre cómo distinguir este líquido de la orina o del flujo vaginal.

El líquido amniótico es esencial para el buen desarrollo del bebé en el interior del útero de su madre. A grandes rasgos, le protege de lesiones eventuales y le mantiene con una temperatura adecuada para su evolución. Es por ello que tener una cantidad correcta de este líquido es primordial.

Dado que contar con la suficiente cantidad es algo importante, es normal que una posible pérdida del mismo sea algo que preocupe y desconcierte a las mujeres embarazadas. Más aún al final de la gestación cuando puede confundirse con una rotura espontánea de la bolsa o a lo largo del embarazo cuando es difícil de distinguir del flujo vaginal o de la orina.

Funciones del líquido amniótico

El líquido amniótico es un fluido acuoso de color ligeramente amarillento que rodea al bebé y que le proporciona amortiguación para protegerle de golpes externos. Además de ello, también contiene nutrientes esenciales para el crecimiento del bebé tales como proteínas, lípidos y fosfolípidos, urea y electrolitos, los cuales los traga para después eliminarlos con la orina.

Con todo y con ello, podríamos decir que estas son sus funciones principales:

  • Proteger al feto amortiguando los movimientos de su madre.
  • Permitir que pueda moverse dentro del vientre materno.
  • Conservar su temperatura regular.
  • Aportarle nutrientes.
  • Intervenir en el desarrollo de los pulmones del feto para que sea adecuado.
  • Facilitar el parto.

Orina, flujo o líquido amniótico: ¿cómo distinguirlos?

Es normal que antes del alumbramiento, cuando se da la rotura de aguas, este líquido se expulse. Sin embargo, algunas mujeres pueden vivir alguna pérdida durante su gestación, lo que lleva a preguntarse si se trata de este líquido o si en vez de ello, se ha producido un aumento de lubricación femenina o si ha sido una pérdida involuntaria de orina.

Para distinguir estas situaciones hay que prestar atención al color y al olor de la ropa interior. Para ello se puede colocar una toallita o pañuelo oscuro en la ropa y observar las características del líquido.

  • Si es amarillento y presenta olor, seguramente sea orina.
  • Si es amarillento, con una apariencia de clara de huevo, no huele y deja algunos restos, será flujo vaginal.
  • Si es transparente y no tiene olor, se trata de líquido amniótico. Además, otras señales con las que identificarlo son: que la ropa interior se moje más de una vez al día y que el bebé no se mueva tanto dentro del útero.

Posibles causas de la pérdida

Que ocurra un fenómeno como este puede ser por diferentes causas, las más frecuentes son las siguientes:

  • Tras realizar la prueba de amniocentesis.
  • Complicaciones en el embarazo.
  • Contracciones prematuras.
  • Infecciones congénitas y traumatismos.
  • Sobredistensión del útero.
  • Antecedentes familiares de la mujer embarazada.

¿Qué hacer en caso de pérdida de líquido amniótico?

Si la pérdida sucede en el primer o en el segundo trimestre, se debe acudir inmediatamente al médico para evalúe la cantidad de líquido amniótico existente. Normalmente indicará a la embarazada aumentar la ingesta de agua y el reposo para evitar una mayor pérdida.

Si ocurre en el último trimestre, será menos grave. No obstante, si la pérdida es muy grande, el médico podrá optar por inducir el parto. Si se produce después de la semana 36, seguramente se trate de la rotura de las membranas por lo que estará llegando el momento del parto.

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