Complicaciones del embarazo

¿Qué es y en qué consiste la colestasis obstétrica?

Durante el embarazo, en particular a partir del segundo trimestre, es muy común sentir picazón en el vientre, a medida que la piel se estira debido al crecimiento del bebé en desarrollo. Sin embargo, cuando esa picazón se siente en las piernas y en las manos podría convertirse en una señal de advertencia de colestasis obstétrica.

Cuando se está embarazada es totalmente normal experimentar algunos síntomas nuevos, que a su vez pueden ser también extraños. La picazón puede ser una de ellas, lo que es habitual que ocurra sobre todo a partir de algún momento del tercer trimestre, cuando la piel del abdomen se ha estirado muchísimo y surgen molestias relacionadas.

Sin embargo, cuando la picazón se vuelve muy extrema e intensa, y además involucra a las manos y los pies (y no solo a la piel del propio vientre en sí), es necesario consultar al médico, ya que podría tratarse de colestasis obstétrica, un trastorno hepático poco común en la gestación, pero que se caracteriza por ser grave.

¿Qué es la colestasis?

La colestasis es un trastorno hepático que suele ocurrir con mucha mayor frecuencia al final del embarazo, especialmente durante el tercer trimestre de gestación. Es también conocido bajo los nombres de colestasis obstétrica o colestasis intrahepática, y suele ser una afección originalmente poco común. De hecho, se estima que únicamente ocurre en solo 1 o 2 embarazos de cada 1000.

Es importantísimo reconocer los síntomas, y hablar con el médico en caso de que la embarazada sospeche que pueda tener la afección, ya que, aunque se trata de un problema poco común, sí puede causar complicaciones en el recién nacido. Aunque no representa un riesgo grave o importante para la salud a largo plazo de la futura mamá, sí lo puede ser para el bebé.

Por suerte, un diagnóstico temprano y el tratamiento activo por parte del médico pueden ser de muchísima ayuda, garantizándose con ello que tanto la futura mamá como el bebé tengan un embarazo y un parto lo más seguros y saludables posible. 

Ocurre cuando el hígado no es capaz de excretar la bilis de forma adecuada, un líquido que ayuda al cuerpo a procesar la grasa. 

¿Cuáles son las causas de la colestasis obstétrica o intrahepática?

La bilis es un líquido excretado por el hígado, y almacenado en la vesícula biliar, que ayuda al cuerpo a descomponer las grasas en ácidos grasos, para que los intestinos puedan absorberlos sin problemas.

Cuando existe colestasis, el hígado no es del todo capaz de excretar la bilis de manera adecuada, ralentizándose el flujo normal de bilis hacia la vesícula biliar, lo que origina una acumulación de ácidos biliares en el hígado, los cuales se tienden a derramar a su vez en el torrente sanguíneo, provocando una intensa picazón

Son varias las causas que pueden influir en la aparición de la colestasis:

  • Cambios hormonales. El estrógeno adicional durante el embarazo, sobre todo durante el tercer trimestre de gestación, puede aumentar los niveles de colesterol en la bilis, disminuyendo por otro lado las contracciones de la vesícula biliar.
  • Disposición genética. Se cree que la herencia familiar también podría tener cierta relación, especialmente si algún familiar cercano lo ha padecido alguna vez.
  • Diabetes gestacional. Cuando se diagnostica, suele ser una enfermedad que, a menudo, se asocia con un riesgo mayor de colestasis.
  • Cálculos biliares. Una colección de pequeñas masas de cálculos en la vesícula biliar causada por desequilibrios de la bilis podría ser una causa relacionada. 

Por otro lado, también se sabe que suele ser más común en mujeres con embarazos múltiples, y en las que han sufrido algún tipo de daño hepático previo. Lo mismo ocurre con las embarazadas que ya tuvieron colestasis en una gestación anterior, puesto que el riesgo de que vuelva a producirse es bastante más elevado.

¿Cuáles son los síntomas?

La picazón intensa en los pies y en las manos suele ser uno de los síntomas más comunes y evidentes. La picazón tiende a sentirse sobre todo en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Pero también pueden surgir otros síntomas, aunque menos habituales, como por ejemplo:

  • Ictericia. Coloración amarillenta de la piel y de los ojos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Orina de color oscura.
  • Heces de color claro.
  • Agrandamiento del hígado.
  • Distensión abdominal.

¿Cómo se trata?

Cuando la colestasis es leve, y se forma al final del embarazo, es posible que el tratamiento no sea necesario. No obstante, en la mayoría de las ocasiones el objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, en especial la picazón, que suele ser muy intensa y tiende a ser bastante incómoda. A la vez que se persigue prevenir posibles complicaciones.

El médico puede recetar medicamentos tópicos contra la picazón, corticosteroides o lociones, y fármacos útiles para ayudar al hígado a funcionar mejor, así como para reducir los niveles elevados de ácidos biliares. 

También es posible que el especialista controle más de cerca la salud y el desarrollo del bebé, llevando a cabo ecografías adicionales.

Por suerte, la mayoría de los síntomas tienden a desaparecer por sí solos después del nacimiento del bebé, mientras que un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado serán de mucha ayuda a la hora de controlar la infección.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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