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Sensaciones conocidas

¿Qué esperar del segundo embarazo?

Quizá desaparezca el factor sorpresa que te hace vivir todo el proceso tan intensamente por la novedad como con el primer hijo pero la emoción por ver la carita de tu bebé será exactamente la misma.

Embarazada con su hija mayor (Foto: Pexels)
Embarazada con su hija mayor (Foto: Pexels)

Un embarazo siempre es motivo de alegría y, cuando se trata de dar la bienvenida a un segundo hijo, no va a ser menos. Lo que sí es verdad es que todo se vive de una manera muy diferente a como se hace la primera vez. La mayoría de los cambios y sensaciones que experimenta tu cuerpo en esta etapa los conoces muy bien y eso no hace más que aportarte una tranquilidad que en el periodo de gestación anterior seguro no tenías. 

La mayoría de las dudas y los miedos que sentiste mientras esperabas a tu primer hijo desaparecen solo por el hecho de dejar de ser primeriza para alcanzar el estatus de veterana. Otras en cambio permanecen y, de hecho, continuarán contigo ya para siempre porque forman parte intrínseca de la maternidad. 

Mismo proceso, nuevas sensaciones

Desde el momento en el que el test da positivo o el ginecólogo te confirma la buena noticia, empieza una aventura que, aunque crees que será igual, no tendrá nada que ver. Siempre se ha dicho que cada embarazo es diferente y, por increíble que parezca, así es. 

Para empezar, puede que incluso desde el primer síntoma ya supieras que ibas a ser mamá de nuevo. La experiencia es un grado y eso implica que partes desde un punto diferente al del anterior embarazo. Tan diferente que hasta tu vida es seguro completamente distinta a como lo fue en el caso anterior. Si antes tuviste tiempo para dedicarte a a ti y aprovechar a descansar es muy probable que ahora no tengas la misma disponibilidad por tener que atender a tu primer hijo, sobre todo si este es muy pequeño. Esto puede provocar que la sensación de agotamiento sea mayor que en el primer embarazo por lo que no dudes en pedir ayuda y dejarte mimar cuando se pueda. 

Esto puede que te lleve a preguntarte en alguna ocasión si has hecho bien en repetir experiencia. Los cambios hormonales hacen que las emociones estén a flor de piel y tengas ratos en los que estés inmensamente feliz por la llegada del nuevo miembro a la familia y otros en los que no puedas evitar preguntarte en qué lío te has metido por no saber si podrás cuidar de tus dos hijos con la misma intensidad. No te atormentes si te surgen las dudas, son perfectamente normales. 

También es muy habitual que se te note antes la tripa de lo que esperabas. Piensa que tu cuerpo no ha tenido que prepararse tan intensamente para los cambios como lo hizo en la primera ocasión ya que ahora los músculos abdominales están menos firmes y todo ya está perfectamente dispuesto para recibir al nuevo bebé. 

Parto y posparto

Una de las ventajas más destacadas que ofrece un segundo embarazo es que el riesgo de complicaciones suele ser menor incluso en el parto. Lo habitual es que se adelante a la salida de cuentas y que sea más rápido que el primero. Tanto la fase de dilatación como el expulsivo tiende a ser más corto que en el de las primerizas. Incluso el riesgo de desgarros disminuye. 

El gran inconveniente es quizá el de la recuperación. Hay muchas opciones de que los dolores tras dar a luz por las contracciones del útero, a medida que se contrae para recuperar el tamaño y posición anteriores al embarazo, sean más intensos. El posparto sí que será más largo que en el caso del primer hijo por lo que te resultará más complicado volver a tu peso habitual y recuperar tu figura porque te costará más que el tono muscular regrese. No te agobies, tómatelo con calma porque con paciencia todo llegará. 

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