Salud de la embarazada

Qué medicamentos son más seguros en el embarazo

No todos los medicamentos suponen un riesgo para la salud del bebé durante el embarazo. Al igual que no todos los fármacos cuentan con la seguridad necesaria como para poder tomarlos aún cuando sean de venta libre.

Aunque algunos medicamentos son considerados seguros cuando se toman durante el embarazo, la realidad es que de muchos otros se desconocen qué efectos pueden tener en el bebé.

Y a pesar de que se estima que aproximadamente dos tercios de las mujeres toman uno o más de dos medicamentos diferentes recetados durante el embarazo, todavía hoy muchos de ellos no han sido estudiados, desconociéndose si verdaderamente son del todo seguros durante la gestación, o no.

Por lo tanto, es fundamental prestar especial atención a aquellos fármacos que se toman a lo largo del embarazo, sobre todo durante el primer trimestre, un momento importantísimo de la gestación, ya que es un momento crucial para el desarrollo del bebé.

Si además tenemos en cuenta que alrededor del 50% de los embarazos no son planeados, es importantísimo que todas las mujeres en edad fértil hablen con su médico acerca de los riesgos de cualquier tipo de medicamento que consuman, aún cuando sean fármacos de venta libre (lo que significa que, para su compra, no se necesita ningún tipo de receta médica).

Si estabas tomando medicamentos recetados antes de quedarte embarazada, igualmente debes asegurarte y preguntar a tu médico acerca de la seguridad de continuar -o no- con estos medicamentos, tan pronto descubras que estás embarazada. De esta forma, el especialista podría evaluar el beneficio para ti, y el riesgo para el bebé (si éste existe realmente). Y es que, con algunos medicamentos, el riesgo de no tomarlos puede ser menos grave que el riesgo asociado a tomarlos, especialmente si tienen algún efecto secundario sobre el bebé.

¿Cuáles son los medicamentos más seguros durante el embarazo?

No hay duda de que las conocidas como vitaminas prenatales, que ahora se encuentran disponibles sin receta, son absolutamente seguras de tomar durante el embarazo, especialmente si éstas se encuentran prescritas o recomendadas por tu médico.

Este tipo de suplementos son especialmente útiles durante la gestación, ya que son la única forma de asegurarnos que no se produce un déficit de determinados nutrientes de vital importancia para el desarrollo normal del embarazo.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con el ácido fólico (o vitamina B9), el yodo y el hierro. Además, también es posible que se receten otros suplementos ante determinadas circunstancias. Es lo que ocurre con los suplementos de calcio + vitamina D, en el caso de que la embarazada tenga intolerancia a la lactosa o siga un tipo de alimentación vegana, a lo que también habría que sumar probablemente una suplementación de vitamina B12.

Según los riesgos que representen durante el embarazo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), clasifica los fármacos en un total de 5 tipos. No obstante, en esta ocasión nos haremos eco de los tres primeros: de clase A, de clase B y de clase C:

  • Clase A: Son medicamentos en los que los estudios en mujeres revelaron la no existencia de riesgo para el feto durante el primer trimestre, de manera que pueden ser considerados como seguros durante toda la gestación. Es el caso del ácido fólico, ácido ascórbico, hierro, calcio, potasio, vitamina B6 y levotiroxina.
  • Clase B: Son medicamentos en los que los estudios en animales revelaron la no existencia de riesgo para el feto durante el primer trimestre de gestación, lo que significa que no parecen causar defectos congénitos graves y otros daños en el bebé. Son el acetaminofenol, amoxicilina, ácido clavulánico, amoxicilina, aspartato, azitromicina, insulina y corticoides. En este grupo se encontraba el ibuprofeno (no aconsejado después de la semana 32 de embarazo). No obstante, en los últimos tiempos se viene cuestionando su seguridad durante el primer trimestre, por lo que por el momento no es aconsejable su consumo.
  • Clase C: Son medicamentos en los que los estudios en animales sí revelaron la existencia de efectos perjudiciales para el feto, pero que sólo pueden ser utilizados cuando el beneficio médico justifique el riesgo. En este grupo también se incluyen aquellos fármacos cuyos estudios de seguridad no han sido todavía concluidos. Son la cafeína, amikacina, atenolol, proclorperazina, codeína, clonazepam, fluconazol, ketorolac, dexametasona, ciproflozacina, carbamazepina e inmunoglobulina Anti RH (D).

Por otro lado, se aconseja preguntar al médico sobre la seguridad de tomar otras vitaminas o minerales que no entren dentro de los considerados como suplementos prenatales, así como cualquier tipo de remedio herbal.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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