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Qué debes tener en cuenta si vas a volar embarazada

Analizamos las exigencias y recomendaciones de las aerolíneas y también las limitaciones y los consejos desde un punto de vista médico para todas aquellas mujeres gestantes que tengan planeado viajar en avión.

Embarazada (Foto: iStock)
Embarazada (Foto: iStock)

Si estás pensando en unas vacaciones en los próximos meses que impliquen un viaje en avión y estás embarazada, es muy probable que te hayan entrado las dudas de si reservarlas o no. ¿Es de verdad peligroso? ¿Las aerolíneas pueden prohibirlo? ¿Qué riesgos implica? Vamos a intentar darle respuesta a estas y otras dudas frecuentes sobre volar embarazada.

Vaya por delante lo siguiente: estar embarazada no significa estar enferma. Por ello está permitida y recomendada la actividad física moderada, por ejemplo, y por este mismo motivo se puede también viajar salvo que el médico que lleva el seguimiento del embarazo diga lo contrario. Así lo constantan desde eDreams, el buscador de vuelos: “Estar embarazada no es un impedimento para viajar en avión. Mientras la gestación transcurra sin complicaciones y la fecha del parto aún esté lejos, puedes volar embarazada sin problemas”, aseguran. “Aunque se considera que el momento más seguro para viajar es el segundo trimestre de gestación, se puede hacer en cualquier momento, siempre teniendo en cuenta las limitaciones  relativas al destino y el medio de transporte. Si se ha sufrido algún problema durante el embarazo, debe ser el obstetra el que informe de la conveniencia y los riesgos del viaje”, indican desde el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico de Valencia.

Por lo tanto, hay matices e inconvenientes que abordaremos a continuación, pero viajar en avión embarazada es posible.

Limitaciones de las compañías aéreas

El primer inconveniente que se encuentra al viajar en avión es la limitación de las compañías aéreas. Es fundamental asegurarse de las condiciones que aplica para las viajeras embarazadas aquella compañía en la que vayas a reservar tu billete porque es posible que exijan algún tipo de autorización específica antes de embarcar en las mujeres embarazadas de menos de 28 semanas.

A partir de este punto de inflexión, es el manual médico de la  International Air Transport Association (IATA) el que establece un marco común para todas las compañías. En él se recomienda a las aerolíneas, tal y como explican desde Iberia, que exijan un informe del médico certificando que la pasajera embarazada puede volar y a partir de las 36 semanas (32 en embarazos múltiples), “IATA te recomienda no volar”, indican desde Iberia. “Si de todas formas necesitas viajar, deberás presentar un certificado de tu médico al embarcar”, añaden desde la compañía española.

Solamente hay que añadir un matiz a las recomendaciones de la IATA para volar si estás embarazada. Este tiene un carácter médico y lo aportan desde el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico de Valencia.

“En el primer trimestre, en caso de haber sufrido abortos o un embarazo ectópico, es recomendable realizar una ecografía antes del viaje, para comprobar que todo va bien”, aconsejan.

Además, es importante recalcar algo que no todas las embarazadas saben, sobre todo quienes lo están por primera vez o nunca volaron en estado anteriormente: las compañías consideran a las mujeres gestantes pasajeras preferentes, por lo que no hace falta que esperen toda la cola de embarque aunque su billete sea estándar. 

Pregunta a las azafatas de tierra al llegar a la zona de embarque para que te den las instrucciones oportunas.

Limitaciones y consejos médicos

El Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico de Valencia deja claro que subir a un avión “no supone un riesgo ni para la madre ni para el feto ni tampoco aumenta la probabilidad de ponerse de parto”, pero sí recomienda tener en cuenta cuestiones puntuales que son importantes. 

Algunas de ellas hacen referencia al lugar de destino y, por lo tanto, es imprescindible tenerlas en cuenta antes de reservar el billete. Es el caso de los tres siguientes consejos: “Es mejor no viajar a lugares situados a una altitud superior a 3000 metros; la Organización Mundial de la Salud recomienda evitar áreas endémicas de hepatitis o malaria (y en caso de hacerlo deberá administrarse profilaxis); y para viajar a algunos países es necesario ponerse determinadas vacunas -no todas se pueden poner durante el embarazo, como es el caso de la vacuna de la fiebre amarilla”, apuntan desde el servicio de ginecología y obstetricia del hospital valenciano. 

Por otro lado, los expertos del Hospital Clínico de Valencia aclaran que pasar el control de seguridad “no supone un problema para el feto” porque los escáneres corporales “tienen un nivel de radiación incluso menor que un teléfono móvil”. 

Y, por último, ofrecen dos consejos a las mujeres embarazadas aplicables una vez se suban al avión: “mantener una hidratación abundante, dado que la humedad en el ambiente es más baja en la cabina del avión” y no permanecer mucho tiempo sentada. “Es recomendable pasear por la cabina, e incluso el uso de medias de compresión si el vuelo dura más de 4 horas”, concluyen.

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