Enfermedades en el embarazo

Rubéola en el embarazo: riesgos y cómo afecta a la gestación

La rubéola es una infección viral muy común, la cual puede aparecer también durante el embarazo. Te descubrimos todo lo que necesitas saber sobre ella.

La rubéola es una enfermedad contagiosa causada por un virus, el cual se transmite principalmente por vía respiratoria o por la saliva, y que luego pasa a la sangre. No debe confundirse con el sarampión, aunque es cierto que ambas infecciones comparten algunos síntomas típicos.

Aunque existe una vacuna disponible, es posible que la futura mamá haya pasado la enfermedad en la infancia. En todo caso, es común que, durante la primera visita prenatal, se prescriba un sencillo análisis de sangre, con la finalidad de medir anticuerpos específicos, y conocer con él si la embarazada es o no inmune (o que está vacunada). En estos casos, la futura madre puede estar tranquila. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando se contrae la infección durante la gestación?

¿Qué es la rubéola?

La rubéola es una infección viral que origina una erupción rojiza en la piel, además de fiebre e inflamación de los ganglios linfáticos. Puede transmitirse de una persona a otra a través del contacto con las distintas partículas que se liberan cuando una persona infectada estornuda o tose, o cuando se comparte la comida o la bebida con alguien que está infectado.

En nuestro país, gracias a la introducción de la vacuna contra la rubéola, la incidencia de esta enfermedad se ha reducido de forma significativa, pero aún sigue siendo común en otras partes del mundo.

Aunque puede ocurrir en adultos, afecta principalmente a niños, especialmente con edades comprendidas entre los 5 a los 9 años de edad.

Por lo general, aunque suele ser una infección leve, la cual se resuelve en el plazo de una semana (incluso sin tratamiento médico), puede volverse particularmente grave durante el embarazo, ya que puede causar lo que se conoce como el síndrome de rubéola congénita en el feto.

Cuando esto ocurre, se puede detener el desarrollo del feto y causar anomalías congénitas graves, como daño cerebral, problemas auditivos (sordera) o defectos cardíacos. De ahí que, como veremos, sea muy importante recibir tratamiento médico de inmediato si se está embarazada y aparecen síntomas compatibles con la rubéola (especialmente cuando no se ha pasado la enfermedad o no se está vacunada).

¿Cuáles son los síntomas de la rubéola en el embarazo?

Aunque los síntomas de la rubéola suelen ser tan leves que son difíciles de observar, es necesario tener en cuenta que, durante la gestación, debido a la presencia de un sistema inmune debilitado, es posible que los síntomas sí se vuelvan más intensos y graves.

Por ejemplo, es común que, cuando se presentan, se desarrollen dentro de las dos o tres semanas posteriores a la exposición inicial al virus, y pueden durar de tres a siete días. Cuando aparecen, pueden incluir:

La vacuna de la rubéola en el embarazo
Foto: Istock
  • Erupción cutánea (sarpullido) de color rosado o rojo. Suele comenzar en el rostro, y se extiende hacia el resto del cuerpo;
  • Fiebre leve;
  • Inflamación de los ganglios linfáticos;
  • Nariz taponada y secreción nasal;
  • Dolor de cabeza;
  • Dolor muscular;
  • Ojos rojos.

Aunque todos estos síntomas pueden no parecer graves, es imprescindible comunicarse con el médico inmediatamente, especialmente si se está embarazada.

¿Qué puede ocurrir con la rubéola durante el embarazo?

El riesgo de transmisión del virus al bebé varía según la etapa en la que se encuentre el embarazo. El riesgo es mucho mayor durante el primer trimestre, cuando alcanza entre el 60 al 90 por ciento. Luego disminuye un poco a partir del segundo trimestre (25-60%), para alcanzar el 100% en el tercer trimestre.

Esta transmisión se produce por vía transplacentaria, lo que puede conllevar un riesgo importante de malformaciones, ya que puede causar rubéola congénita. De hecho, dada la gravedad de las malformaciones, antes de las 12 semanas de embarazo es posible que se ofrezca a la embarazada la interrupción de la gestación. 

A partir de esa semana, el riesgo de daños graves es menor, por lo que la futura mamá será monitoreada.

¿Existe un tratamiento para la rubéola?

No hay tratamiento, por lo que la vacunación es la mejor forma de evitar los riesgos asociados a la rubéola. De hecho, gracias a la vacunación, y al mayor control de las embarazadas, los casos de rubéola durante la gestación se han reducido drásticamente.

En nuestro país, de hecho, mientras que en 2018 se confirmaron 12 casos (11 de los cuales no estaban vacunados), en 2019 solo se confirmaron 3 casos.

Respecto al síndrome de rubéola congénita, de acuerdo a datos del CNE actualizados a 2019, desde el año 1997 se han registrado 23 casos, la mayoría de los cuales correspondieron a madres nacidas fuera de España, que no habían sido vacunadas (70 por ciento).

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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