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Sangrado de implantación: ¿qué ocurre en el cuerpo de la embarazada?

Como se da en las primeras etapas del embarazo, muchas mujeres se alarman porque al ver pérdidas de sangre las relacionan con un aborto o con causas negativas. No obstante, es algo normal y se denomina sangrado de implantación. Conoce lo que ocurre en el cuerpo de una mujer gestante para que se produzca esta hemorragia.

sangrado de implantacion
Fuente: iStock

Se sabe que el embarazo produce grandes transformaciones en todos los sentidos: físicas, fisiológicas y, por supuesto, también psicológicas. Y una evidencia de que están ocurriendo estos cambios es que el cuerpo de la mujer experimenta ciertos síntomas propios de la gestación.

Uno de ellos, que suele producirse en una de cada cuatro mujeres, es el sangrado de implantación. Se trata de una ligera pérdida de sangre que puede ser motivo de alarma para muchas embarazadas porque lo confunden con el periodo. Pero, aunque pueda parecer algo negativo, la realidad es que ocurre porque el embrión se ha implantado en la pared del útero de la futura madre.

¿Quieres saber qué es lo que está ocurriendo dentro del cuerpo de una embarazada en este momento?

¿Cómo se produce la implantación?

Partamos de la base, cuando el espermatozoide se une al óvulo tiene lugar la fecundación y con ella, aparece el cigoto, que es la primera célula fecundada y que se multiplica mediante un proceso de división celular.

Este cigoto, después de tres días, se convierte en mórula y tras uno o dos días más, se transforma en blastocito o blástula. El blastocito se compone de dos grupos de células: el interno (botón embrionario) que es el que se convertirá en embrión, y el externo (trofoblasto) que será la membrana que lo protegerá y alimentará durante la gestación.

Este óvulo fecundado recorre las trompas de Falopio con el objetivo de llegar al útero. Una vez allí, el blastocito se anida en él, es decir, se implanta en la pared uterina y tiene lugar el proceso de implantación.

Para ello, el embrión -el nombre que comienza a recibir ahora- debe “invadir el endometrio” que es la capa que recubre el útero y que tiene una gran cantidad de vasos sanguíneos que se pueden romper.

Cuando el embrión entra en contacto entonces con el útero, unos seis o siete días tras la fecundación, desarrolla unas prolongaciones que son las que le permiten poder adherirse de manera firme a las paredes del endometrio o mucosa uterina.

Como resultado de esta unión, puede ser que se rompan los vasos sanguíneos endometriales originando la pequeña hemorragia de la estamos hablando conocida como sangrado de implantación.

Esta implantación embrionaria es una etapa esencial en el embarazo porque gracias a ella el embrión recibe nutrientes y oxígeno de la madre mediante la sangre. Podemos decir que el embrión estará perfectamente anidado en el útero unos catorce días después de la fecundación.

La pérdida de sangre puede tener una duración de uno o tres días y suele ser más ligera que el sangrado por menstruación. Se da en las primeras semanas del embarazo que es cuando el útero está muy irrigado y la facilidad para sangrar es aún mayor.

Por el momento en que aparece, puede confundirse con la llegada del periodo, por eso, para distinguirlos, lo importante es observar el manchado. Normalmente, este sangrado suele ser menos intenso (color rosado o café), menos espeso, con una textura más fina y no suele durar más de dos o tres días.

 

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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