Embarazo

¿Se puede practicar yoga durante el embarazo? Beneficios y curiosidades

El yoga puede ofrecer excelentes beneficios, especialmente cuando se practica de forma regular. Pero, ¿es adecuado e interesante durante el embarazo? ¿Qué posiciones pueden ser las más recomendables?

Se puede practicar yoga durante el embarazo
Foto: Istock

El yoga ofrece muchísimos beneficios en cualquier momento y etapa de la vida. Y durante el embarazo, es cierto, puede acabar convirtiéndose en una actividad realmente positiva, ya que ayuda al desarrollo de la fuerza pélvica y a la preparación del cuerpo para el parto. 

Es necesario tener en cuenta que, cuando se está embarazada, el cuerpo de la futura mamá no es el mismo. Sus órganos internos se mueven y se contraen con la finalidad de dejar el espacio necesario para el útero en constante crecimiento.

A lo que debemos sumarle los enormes cambios hormonales que recorren la sangre, y que influyen en que el cuerpo se sienta y reaccione de forma mucho más distinta a lo que se estaba acostumbrada.

Cuando se trata de la práctica del yoga, y aunque es cierto que puede llegar a proporcionar muchos beneficios durante la gestación, también es de vital importancia tener en cuenta algunos aspectos relacionados tanto con la propia seguridad de la mamá como del propio bebé en crecimiento. Por suerte, es posible practicar yoga durante la gestación, pero realizando algunas modificaciones.

¿Es posible practicar yoga durante el embarazo? ¿Es seguro?

Una vez se quede embarazada, especialmente en aquellos momentos en los que la práctica del yoga ya se encuentra previamente establecida antes de la gestación, no es necesario renunciar a ella por completo. Es más, es perfectamente posible empezar a practicarla por primera vez durante el embarazo.

Esto es debido a que muchas posturas de yoga son seguras. Aunque otras sí deberían ser modificadas u omitidas hasta una etapa posterior al embarazo. Por todo ello, es fundamental informar al instructor acerca del embarazo.

Si es la primera vez que la vas a practicar, puede ser más recomendable optar por un tipo de yoga muy especial que ha sido específicamente diseñada para embarazadas. Se trata del yoga prenatal, y consiste en rutinas suaves y adaptadas.

¿Qué posturas de yoga se deben evitar durante el embarazo?

Es cierto que existen muchas posturas de yoga que son seguras durante la gestación. Pero otras pueden no serlos tanto. Básicamente, se deben evitar todas aquellas posturas que ejerzan presión sobre el abdomen

Esto es debido a que este tipo de posturas generan una compresión innecesaria en el abdomen, restringiendo el flujo sanguíneo normal. Si se practican durante el embarazo, pueden exacerbar las tensiones mecánicas en el cuerpo, y contribuir a la separación de los músculos abdominales, lo que se conoce con el nombre de diástasis de los rectos.

Yoga en el embarazo
Foto: Istock

Tampoco son aconsejables las posiciones que supongan realizar giros profundos. Especialmente durante el primer trimestre, los expertos aconsejan evitar giros por completo, ya que pueden causar contracciones uterinas. Por este motivo, los giros no se consideran seguros al principio del embarazo, ya que el bebé en desarrollo es más pequeño, y el riesgo de aborto espontáneo más elevado.

Igualmente, aquellas en las que sea necesario tumbarse boca arriba, ya que puede acabar restringiendo la circulación. Este tipo de posturas pueden ser problemáticas si se ejerce presión sobre la vena cava, que es la vena más grande de nuestro cuerpo, y cuyo propósito es transportar sangre desde las extremidades del cuerpo hacia el corazón.

Normalmente, acostarse boca arriba no ejerce una presión excesiva sobre esta vena, pero durante el embarazo, con el peso del feto, el líquido uterino adicional y la placenta, que se encuentra justo encima de la vena cava, sí puede originar problemas, al disminuir el flujo sanguíneo al útero y al cerebro, pudiendo causar mareos y, en casos más graves, afectar al bebé.

Es cierto que, durante las primeras semanas de embarazo, acostarse boca arriba no tiende a ser un problema, siempre y cuando el médico lo haya permitido. Después de las 20 semanas de embarazo puede no ser tan seguro. 

¿Y qué ocurre con las posiciones de equilibrio?

Si este tipo de posturas eran parte de la práctica de yoga antes del embarazo, los expertos consideran que puede continuar siendo seguro seguir con ellas, siempre y cuando la embarazada se sienta cómoda haciéndolas. 

No obstante, se debe evitar cualquier postura que suponga un riesgo de caída, especialmente cuando no ha sido probada anteriormente.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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