Salud en el embarazo

¿Se puede prevenir el herpes zóster durante el embarazo?

Si tuviste la varicela de niña, nunca la contraerás de adulto. Pero eso no significa que no tengas que lidiar con el herpes zóster, incluso en el embarazo. ¿Hay alguna forma de evitarlo?

Se puede prevenir el herpes zóster durante el embarazo
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El herpes zóster, causado por el virus varicela-zóster (el cual, dicho sea de paso, se caracteriza por ser altamente contagioso), tiende a afectar a una de cada cinco personas, y es una condición dolorosa que causa ampollas

Puede aparecer en cualquier momento, aunque es cierto que puede llegar a alarmar mucho si ocurre durante la gestación. Por suerte, el herpes zóster es en realidad poco común durante el embarazo. Y, para la mayoría de las mujeres que lo desarrollan durante esta importante etapa de la vida, el pronóstico por lo general suele ser bastante bueno.

Debemos tener en cuenta que, cuando aparecen los síntomas típicos del herpes zóster, esto significa que la persona ya pasó la varicela, por lo que, en realidad, está protegida y no volverá a tenerla. Esto no significa, sin embargo, que no puedan surgir alguna reactivación en momentos puntuales (por ejemplo, cuando las defensas disminuyen), ya que el virus se queda latente en el organismo.

Concretamente, después de un brote de varicela, generalmente en la infancia, el virus que la causa permanece en el cuerpo, latente en ciertas células nerviosas. Aún cuando nuestro sistema inmunológico tiende a mantener el virus bajo control, cualquier condición que afecte la capacidad del sistema inmunológico para contener el virus, puede acabar permitiendo que se reactive. Es aquí cuando surgen los síntomas de la culebrilla.

Como ya hemos visto en ocasiones anteriores, los primeros síntomas incluyen dolor punzante o ardor y hormigueo o picazón, generalmente en un lado de la cara o del cuerpo. Para algunas personas, este dolor puede llegar a ser bastante intenso. Y puede ir acompañado de otros síntomas y molestias, como fiebre, náuseas, escalofríos, diarrea y dificultad para orinar.

Consejos para prevenir el herpes zóster en el embarazo
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Además, es muy habitual que el hormigueo y el dolor vayan seguidos de una incómoda erupción cutánea, que suele empezar con protuberancias rojizas, con mayor frecuencia en el tronco. Luego, a los pocos días, las protuberancias se convierten en ampollas llenas de líquido, que generalmente forman costras y se caen entre siete a diez días después.

Como señalan los expertos, el dolor nervioso puede persistir en el área donde surgió la erupción (es lo que médicamente se conoce como neuralgia posherpética). No obstante, estas molestias suelen desaparecer en cuatro meses, a partir del primer signo de la erupción cutánea. 

¿Es posible prevenir el herpes zóster en el embarazo?

Aunque durante el embarazo no suele ser una condición peligrosa, sí es cierto que puede resultar muy molesta. Eso sí, cuando surgen determinados síntomas (como la fiebre y la diarrea), sí es necesario tratarlas rápidamente para evitar posibles complicaciones que sí pueden acabar suponiendo un riesgo (como la deshidratación).

Llegados a este punto, es normal que nos preguntemos si hay posibilidades de prevenir la culebrilla en el embarazo. Teniendo en cuenta que, durante la gestación, se produce un estado de inmunosupresión natural, en realidad no hay muchas formas de prevenir el herpes zóster, dado que no es posible controlar si el virus se reactivará o no en el cuerpo.

No obstante, actualmente en nuestro país existen dos vacunas que disponen de autorización para su administración frente a la culebrilla, aunque no se aconseja ni en la infancia ni en adultos sanos, únicamente en personas inmunodeprimidas. Una de esas vacunas, por ejemplo, es capaz de reducir el riesgo de infección en aproximadamente un 50 por ciento.

Dado que no es posible hacer nada, los expertos sí aconsejan controlar los niveles de estrés y ansiedad durante la gestación, ya que, como hemos visto, pueden influir en una disminución de las defensas, lo que a su vez originaría la reactivación del virus. 

Mantener un embarazo lo más tranquilo y relajado posible es esencial, no solo a la hora de prevenir la aparición de la culebrilla, sino para disfrutar de la gestación en sí misma. 

Eso sí, si bien es cierto que haberse vacunado en la infancia contra la varicela no evita por completo que se tenga herpes zóster en la edad adulta, sí puede ayudar. De hecho, un estudio publicado en el año 2019 en Pediatrics encontró que los niños que recibieron la vacuna contra la varicela tenían un 78 por ciento menos de probabilidades de tener herpes zóster.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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