Depresión y embarazo

¿Se pueden tomar antidepresivos durante el embarazo?

Antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo es de vital importancia consultar al farmacéutico. Y, en el caso de los antidepresivos, ocurre exactamente lo mismo. ¿Son compatibles con la gestación, o deben evitarse?

Se estima que 1 de cada 5 mujeres presentan síntomas depresivos a lo largo del embarazo. Cuando la depresión ha sido diagnosticada antes de la gestación, es normal que surjan dudas relacionadas con la posibilidad de continuar con el tratamiento antidepresivo durante el embarazo. Al igual que ocurriría cuando los síntomas surgen en algún momento de la gestación.

Concretamente, y de acuerdo al Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, entre un 14 a un 23 por ciento de las mujeres experimentan depresión durante el embarazo.

Hasta hace algunos años, los expertos creían que el embarazo proporcionaba cierta “protección” contra la depresión, debido fundamentalmente al cambio de hormonas. Sin embargo, la investigación no ha respaldado esta teoría. De hecho, podría ocurrir lo contrario: las mujeres con antecedentes de depresión o ansiedad pueden tener un riesgo mayor durante la gestación.

Esto es debido a que, durante el embarazo, los diferentes cambios hormonales pueden afectar a determinadas sustancias químicas del cerebro, algunas de las cuales están relacionadas directamente con la depresión. 

Embarazo y antidepresivos

Si ya has estado tomando algún fármaco antidepresivo antes de quedar embarazada, es normal pensar que tendrías que suspender la medicación. Pero, en realidad, esto no tiene por qué ser necesariamente cierto.

Durante el embarazo el volumen sanguíneo prácticamente se duplica, lo que puede afectar a la eficacia de algunos fármacos. Algunas mujeres, por ejemplo, pueden tener cambios en su metabolismo, lo que afecta la forma en que el cuerpo absorbe, descompone, distribuye y elimina los medicamentos antidepresivos. 

Gestación y toma de antidepresivos
Foto: Istock

Pero es importante hablar con el médico antes de suspender o cambiar cualquier medicamento.

En el caso de que la depresión se desarrolle durante el embarazo, el curso del tratamiento médico dependerá del nivel de depresión. La prescripción de fármacos antidepresivos se considera cuando la depresión entra en el rango de moderada a grave, incluye pensamientos suicidas, o cuando la mujer presenta antecedentes de depresión grave.

¿Los antidepresivos son seguros durante el embarazo?

La cuestión de tomar o no tomar antidepresivos durante el embarazo se ha convertido desde hace años en un tema muy debatido. En este sentido, ningún médico puede decir con un cien por ciento de confianza que los antidepresivos son completamente seguros, aunque sí existen algunas opciones comúnmente recomendadas. 

Lo más aconsejable es preguntar al médico cómo reducir los riesgos. En la mayoría de los casos es posible ajustar la dosis, o empezar con la administración de un antidepresivo distinto. 

Existe una amplia variedad de investigaciones que se centran tanto en los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina como en los ISRS. Pero, debido a regulaciones éticas, la mayoría de los datos disponibles se centran en mujeres embarazadas que ya habían tomado el medicamento.

¿Cuáles pueden ser los riesgos de tomar antidepresivos en el embarazo?

Un temor común es que los antidepresivos puedan aumentar la posibilidad de que surjan defectos de nacimiento en los bebés. Pero, por lo general, los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), no se han relacionado con un incremento de defectos congénitos por encima del riesgo inicial.

No obstante, dos estudios publicados recientemente sí han planteado otras preocupaciones acerca del uso de antidepresivos durante la gestación.

Un estudio publicado en el año 2014 en la revista PLOS One, relacionó el parto prematuro y el uso de antidepresivos. Concretamente, este estudio encontró un 96 por ciento más de riesgo de parto prematuro en aquellas mujeres que habían tomado antidepresivos durante su último trimestre.

Si bien es cierto que este estudio reforzaría lo que ya se sabe sobre el riesgo potencial de usar antidepresivos durante el embarazo y el parto prematuro tardío. Pero este estudio “no es concluyente”. Es más, los propios autores señalaron que “la depresión no tratada también es un riesgo de parto prematuro”. 

Otro estudio, esta vez publicado en Pediatrics, mostró que la exposición prenatal a los ISRS, sobre todo durante el primer trimestre, podría “aumentar la susceptibilidad” a ciertas formas del espectro autista en los niños. No obstante, si bien esto mostraría una asociación entre un riesgo mayor de autismo y el uso de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina durante el embarazo, no se trata en realidad de una relación de causa y efecto.

También se han encontrado otros efectos secundarios potenciales, como una condición grave pero muy rara llamada hipertensión pulmonar persistente del recién nacido, y un trastorno llamado síndrome de adaptación neonatal (se estima que los recién nacidos expuestos a los antidepresivos tendrían una probabilidad de entre un 10 a un 30 por ciento de desarrollarlo).

De ahí que tanto las mujeres embarazadas como los médicos deban considerar, de forma cuidadosa, los riesgos de tratar la depresión con medicamentos antidepresivos, y el riesgo de enfermedad de la futura mamá. Si se necesita seguir con el tratamiento, lo preferible es realizar cambios en la medicación antes de la concepción, lo que ayudará a que el cuerpo tenga tiempo de adaptarse.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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