Molestias en la gestación

¿Te agotas en el embarazo? Quizá tengas anemia

En el embarazo hay mayor riesgo de sufrir anemia y por eso es importante detectarla pronto para tratarla cuanto antes.

También te puede interesar: Alimentos para combatir la anemia en primavera
anemia_embarazo

La anemia es un estado carencial de la sangre causado por una disminución de la cantidad de hemoglobina o de glóbulos rojos encargados de transportar oxígeno. La prevalencia nacional de anemia es un 18,2%, superior en las mujeres embarazadas.

Causas

Durante el embarazo hay mayor riesgo de sufrir anemia por dos razones:

1. Porque se produce un aumento de la cantidad de sangre que circula por el cuerpo para poder abastecer a la placenta y al feto (lo que reduce considerablemente la proporción de glóbulos rojos por mililitros de sangre). 

2. Porque el bebé que se está formando necesita elevadas dosis de hierro (componente esencial de la hemoglobina) para crecer y madurar.

Síntomas

Suelen ser muy claros: cansancio crónico, debilidad, palidez, palpitaciones, dolores de cabeza y náuseas. El diagnóstico definitivo se obtendrá mediante un análisis de sangre.

Riesgos

La hemoglobina es el pigmento que transporta el oxígeno por la sangre hasta los distintos tejidos de la madre y de su hijo. La falta de aporte de oxígeno a los tejidos del feto puede retrasar su crecimiento y provocar un parto prematuro

También aumenta el riesgo de que la madre padezca infecciones urinarias o una pérdida de sangre excesiva durante el parto.

Cómo prevenirla 

Llevando una dieta equilibrada. Conviene aumentar la ingesta de alimentos ricos en hierro como los berros, espinacas, lentejas, judías blancas, frutos secos, hígado de ternera y huevo y, a ser posible, consumirlos con otros ricos en vitamina C (naranja, kiwi) para favorecer su absorción. 

Algunas sustancias como el té, el tabaco y el café entorpecen la absorción del mineral.

Tratamiento

Para cualquier persona, embarazada o no, es fundamental el aporte de hierro a través de la dieta diaria. Pero, por muy bien que nos alimentemos durante la gestación, a veces esto no es suficiente.

Si es necesario, el ginecólogo prescribirá un suplemento de hierro en pastillas. Para facilitar su absorción se recomienda tomarlo en ayunas y, sobre todo, nunca acompañado de té, leche o café porque ya hemos hablado de que entorpecen su absorción.

En caso de que el preparado produzca irritación gástrica, conviene comentárselo al médico para que él, y solo él, cambie el tratamiento.

Etiquetas: anemia, embarazo, gestación

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS