Tercera dosis en embarazadas

Tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19 en embarazadas: ¿sí o no?

¿Deberán las embarazadas reforzar la inmunidad contra la COVID 19 con una tercera dosis de refuerzo? Hemos querido preguntar a expertos por su opinión con respecto a ello.

El pasado 25 de octubre las comunidades autónomas comenzaban a inocular la tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19, la dosis de refuerzo, a ciertos colectivos vulnerables a la infección. Hablamos de los mayores de 70 años, las personas que residen en residencias de ancianos, los inmunodeprimidos (los que tienen trasplante, quimioterapia, radioterapia o tienen alguna enfermedad inmunodepresora), así como las personas con Síndrome de Down mayores de 40 años, entre otros.

Sin embargo, el debate se ha abierto en torno a un colectivo para el que todavía no se ha especificado la necesidad de tercera dosis: las embarazadas. Está abierto el debate si los considerados embarazos de alto riesgo deberían estar dentro de ese colectivo considerado de alto riesgo. Hablamos, en concreto, de las embarazadas mayores de 35 años, las que tienen patologías previas, con Índice de Masa Muscular elevado (obesidad) o aquellas que tienen diabetes desde antes de la gestación, ya que su condición podría hacer que una infección por COVID-19 empeorase su estado.

Para esta tercera dosis, las vacunas elegidas son Pfizer y Moderna, que se administrarán indistintamente de la vacuna que se haya recibido con anterioridad. Justo las dos vacunas que están autorizadas para mujeres en estado de gestación. Sin embargo, ni la EMA ni la Comisión de Salud Pública en España consideran incluirlas dentro de esa población de riesgo. ¿Deberían recibirla? Hemos consultado a un experto en el tema para que nos despeje dudas.

¿Por qué no están las embarazadas dentro del grupo de riesgo?

“Como pasa con la aprobación de todos los medicamentos, los estudios en embarazadas son minoritarios y escasos y como hay poca experiencia en cómo funciona esa tercera dosis en ellas, no se les está administrando”, cuenta a Ser Padres Lola Gómez Roig, especialista en Ginecología y Obstetricia, jefa de servicio en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y miembro de Top Doctors. “Sin embargo, esperamos que con el paso de los meses haya más experiencia, ya que del embarazo no solo depende la mujer, sino también el feto, completa.

Y es que, de acuerdo a esta profesional, no debemos pasar por alto que es alrededor del tercer trimestre cuando las embarazadas tienen más riesgo de sufrir complicaciones respiratorias en caso de contraer la enfermedad. “En este trimestre aumentan los ingresos en UCI y esas complicaciones respiratorias puede poner en peligro la vida de la mujer”.

Los tiempos entre dosis marcan el ritmo

Que todavía no haya suficiente experiencia y ni estudios que demuestren que la tercera dosis en embarazadas es segura no es el único motivo por el que no se han incluido dentro del grupo de población de riesgo que debería recibirla. Hay un tercer factor que puede condicionarlo: los tiempos entre dosis.

Y es que, recordemos, para poder recibir la dosis de refuerzo han de pasar, al menos, 28 días desde la administración de la segunda dosis. Pero entre la primera y la segunda, en el caso de Pfizer, han de pasar 21 días. Si se administra Moderna, suben a 28 entre una y otra.

¿Qué significa esto? Que, a la vista de que se recomienda la vacunación durante el segundo trimestre del embarazo, a la mujer embarazada le podría coger la tercera dosis ya después de haber dado a luz y, por tanto, no tendría sentido ponerla para protegerla en la gestación.

Gómez Roig lo explica así: “El tiempo ideal es el segundo trimestre, así hay tiempo a poner la otra dosis y que los anticuerpos se traspasen directamente al bebé para que nazca completamente protegido. Sin embargo, hemos de pensar que el embarazo dura nueve meses y los timmings entre dosis condicionarán la suficiente o no durante el embarazo”. Sin embargo, habla de la lactancia: “durante la lactancia las mujeres también se pueden vacunar y también tiene muchos beneficios, por lo que no pasaría nada si esa tercera dosis se administra mientras están dando el pecho a su bebé”.

Sea como sea, lo cierto es que esta profesional asegura que, a falta de estudios que lo confirmen, la experiencia puede hacernos pensar que esa tercera dosis no aumentará el riesgo de efectos secundarios. “Si se está poniendo en poblaciones vulnerables, debería considerarse la posibilidad de que las embarazadas también pudieran recibirla”, nos cuenta.

Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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