¿Qué puede causar?

Tiroides y embarazo: ¿qué debemos saber?

La tiroides regula el organismo y tiene una función relevante en la reproducción y la fertilidad femenina. En relación a esta glándula, existen algunas disfunciones que, por lo normal, son más frecuentes en mujeres que en hombres. Dado que pueden afectar tanto a la embarazada como al futuro bebé es importante conocerlas. Veámoslo.

La tiroides es una pequeña glándula con forma de mariposa que se encuentra en la base del cuello justo por delante de la tráquea. Su función más importante es producir dos hormonas, las tiroideas -triyodotironina (T3) y tiroxina (T4)-, que se encargan de regular cómo el organismo utiliza la energía. Esto quiere decir que afectan a la manera de trabajar de casi todos los órganos del cuerpo.

Hay veces que la tiroides produce muy pocas de estas hormonas o, por el contrario, produce demasiadas. En el caso de que haya un exceso, se presenta el “hipertiroidismo”, con el que la tiroides está más activa de lo normal y por tanto se aceleran las funciones vitales del organismo. Cuando lo que hay es deficiencia, aparece el “hipotiroidismo” que, al hacer que la glándula esté menos activa, provoca que muchas funciones se vean reducidas

Estas disfunciones de la tiroides son más comunes en mujeres que en hombres, tanto en uno como en otro caso. Si no se detectan y tratan a tiempo, pueden tener una repercusión negativa tanto en la salud de la embarazada como en la del futuro bebé. De hecho, los efectos pueden extenderse más allá del parto y afectar al desarrollo neurointelectual del pequeño.

Síntomas del hipertiroidismo

Si se presenta hipertiroidismo en el embarazo, son habituales los siguientes signos:

  • Ritmo cardíaco y respiración acelerados.
  • Pérdida de peso o falta de aumento de peso normal para el embarazo.
  • Incremento del apetito.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Exceso de sudoración e intolerancia al calor.
  • Inflamación de ojos.
  • Debilidad muscular y temblores.
  • Aumento de la presión de las arterias.
  • Náuseas y vómitos.
  • Protuberancia en el cuello con dolor.

 

Síntomas del hipotiroidismo

En el caso del hipotiroidismo, los siguientes signos son los más comunes:

  • Exceso de cansancio.
  • Aumento de peso.
  • Estreñimiento.
  • Inflamación de la glándula tiroides.
  • Sequedad en la piel.
  • Inapetencia.
  • Sensibilidad al frío.
  • Dolor o debilidad muscular.
  • Irritabilidad.
  • Depresión.

Como vemos, estas señales son muy parecidas a las que siente la mujer cuando está embarazada, por lo que esto dificulta el reconocimiento del trastorno.

Alteraciones de la tiroides y embarazo: ¿qué provocan en la mujer y en el bebé?

tiroides
Fuente: iStock

Si estas disfunciones no se tratan en el embarazo, pueden causar problemas negativos como los siguientes: aborto espontáneo, preeclampsia (aumento presión arterial), nacimiento prematuro, bajo peso del bebé al nacer, anemia, insuficiencia cardiaca congestiva o crisis tiroidea (empeoramiento de los síntomas), entre otros.

 

Tratamiento en el embarazo

En el caso de un hipertiroidismo leve, se puede controlar sin necesitar tratamiento, siempre que se haga un seguimiento y siempre que madre e hijo conserven un buen estado de salud. No obstante, si es lo suficientemente grave como para necesitarlo, lo habitual es utilizar medicamentos antitiroideos, normalmente el más adecuado es el prolitiouracilo. El objetivo de este tratamiento es mantener los niveles maternos de T3 y T4 libre utilizando la menor dosis posible.

Por otro lado, si se trata de hipotiroidismo, el tratamiento que se utiliza es sustituir la falta de hormonas tiroideas con una hormona sintética levotiroxina, que actúa de la misma forma que la T4 fabricada por la tiroides. Se puede suministrar durante toda la gestación y la lactancia, pero siempre con un seguimiento estrecho y con análisis frecuentes.

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