Complicaciones del embarazo

Trombocitopenia en el embarazo: cuáles son los riesgo y causas

El número de plaquetas en la sangre se controla regularmente durante el embarazo. Aunque la mayoría de las veces, el análisis no revela nada grave, más raramente puede encontrarse un trastorno que requiere tratamiento, como la trombocitopenia.

El recuento de plaquetas se controla regularmente durante el embarazo por una serie de razones principales. En primer lugar, detectar un posible riesgo hemorrágico, y corregirlo lo antes posible. No en vano, las plaquetas son imprescindibles para la coagulación de la sangre. Por lo tanto, cuando realmente hay muy poca cantidad, el cuerpo tiene problemas para detener la pérdida de sangre.

En segundo lugar, porque una disminución de las plaquetas (y es aquí cuando nos encontramos con la trombocitopenia), es, en ocasiones, el primer síntoma de un trastorno más o menos grave; en estos casos, el tratamiento médico temprano ayuda a eliminar cualquier otro riesgo de complicaciones.

¿Qué es la trombocitopenia? ¿Por qué ocurre en el embarazo?

Lo ideal es que el recuento de plaquetas se sitúe entre 150.000 y 400.000 plaquetas por mm3 de sangre, sabiendo que estos parámetros, como ocurre con cualquier otro componente del análisis de sangre, pueden variar ligeramente de un laboratorio a otro.

La gran mayoría de las trombocitopenias detectadas durante el embarazo (alrededor del 70 al 75 por ciento de los casos) son leves y no tienen una causa conocida. Hablamos más precisamente de la trombocitopenia esencial, especialmente observada durante el tercer trimestre.

Por suerte, este descenso moderado de plaquetas no tiende a presentar ningún riesgo particular, ni para la futura mamá ni para el bebé. En la mayoría de las ocasiones, es común que el parto ocurra normalmente por vía vaginal, a menos que exista cualquier otro tipo de restricción médica que requiera una cesárea.

Más raramente, la trombocitopenia grave durante la gestación también podría deberse a ciertas infecciones, una deficiencia de hierro, a la presencia de presión arterial elevada o incluso a una incompatibilidad Rh.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el descenso de plaquetas también podría ser debido al seguimiento de un tratamiento a base de determinados medicamentos, como podría ser el caso de los antiepilépticos.

¿Qué es la púrpura trombocitopénica inmune?

No se debe confundir la trombocitopenia esencial con la púrpura trombocitopénica inmune, la cual se debe a la presencia de anticuerpos antiplaquetarios que conducen a su destrucción, principalmente en el bazo, y a un defecto en la producción en la médula ósea de origen inmunológico.

Hay que distinguir en este caso dos situaciones diferentes: la ocurrencia de embarazo en una mujer que ya tenía una trombocitopenia inmune conocida, o el descubrimiento de este tipo de trombocitopenia durante el embarazo.

Trombocitopenia en la gestación
Foto: Istock

Distintos estudios prospectivos reportan una incidencia del 10 por ciento de trombocitopenia moderada entre embarazadas sin antecedentes particulares, principalmente durante el segundo o tercer trimestre del embarazo, y sin ningún tipo de repercusión clínica.

En estos casos, este tipo de trombocitopenia debe ser considerada como una simple anomalía biológica, sin complicaciones para la futura mamá o el niño.

Cuando la trombocitopenia ha sido diagnosticada antes del embarazo, la embarazada se expone a dos tipos de riesgo: riesgo de hemorragia materna si empeora (principalmente durante el parto), o riesgo de trombocitopenia fetal (con un riesgo mayor de hemorragia intrauterina y posnatal).

¿Cómo se trata?

Generalmente, no se necesita tratamiento médico para la trombocitopenia esencial. En muchos casos, los médicos simplemente se limitan a llevar a cabo un seguimiento de la evolución de la gestación, incluso después del nacimiento del bebé. Para ello, se realiza un análisis de sangre unos tres meses después del parto, comprobando así que el recuento de plaquetas se ha normalizado.

En otros casos es posible plantear distintos tratamientos médicos en función de la causa, generalmente relacionados con fármacos. 

Más raramente, las transfusiones de plaquetas pueden ser necesarias en las formas más graves de trombocitopenia.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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