Salud de la embarazada

Varicela: una infección peligrosa en mujeres embarazadas

La varicela es una infección altamente contagiosa, que causa ampollas (vesículas) en todo el cuerpo, así como erupciones. Aunque es una de las enfermedades infantiles más comunes, es muy peligrosa en las embarazadas.

Varicela en el embarazo
Foto: Istock

La varicela es una enfermedad infecciosa muy común entre los niños, que causa erupciones cutáneas muy contagiosas. Es causada por una infección por el virus varicela-zoster, que pertenece al grupo de los virus del herpes, el cual puede causar herpes zóster. 

Se caracteriza por ser una enfermedad infecciosa muy contagiosa, la cual suele aparecer principalmente a finales de invierno y principios de la primavera. El virus se transmite por vía respiratoria, al inhalar gotitas de saliva de una persona enferma, o por contacto directo con lesiones cutáneas.

Se estima que una persona con varicela es contagiosa entre 1 a 2 días antes de que tiendan a aparecer las primeras ampollas. Y continúa siéndolo hasta que todas las ampollas se hayan cubierto con una costra (aproximadamente una semana después).

La mayoría de los casos de varicela ocurren en niños menores de 10 años de edad. En este grupo de edad, gracias a la vacunación infantil, la enfermedad suele ser leve. Aunque, en raras ocasiones, pueden producirse complicaciones. De hecho, puede llegar a ser más complicada en adultos y adolescentes. Y, además, puede volverse peligroso en mujeres embarazadas.

El inicio y el final del embarazo: los momentos de mayor riesgo

Si la futura mamá contrae la varicela entre la octava y la vigésima semana de embarazo, el virus puede transmitirse al feto, en ocasiones con riesgo de malformaciones neurológicas (menos del 5 por ciento). Mientras que la embarazada puede tener problemas respiratorios graves.

El riesgo de contagio de la enfermedad al feto es muy elevado si la enfermedad empieza cinco días antes del parto, cuando hay una erupción con ampollas, y dos días después del nacimiento, porque el bebé aún no ha tenido tiempo de estar protegido por los anticuerpos maternos, los cuales no tienden a aparecer hasta el quinto día de la erupción. 

Consecuencias de la varicela en el embarazo
Foto: Istock

Conocida como varicela neonatal, puede poner en peligro la salud del recién nacido. De hecho, se estima que en un 30 por ciento de los casos podría provocar su muerte. Pero siguen siendo casos extremadamente raros, gracias a que los médicos implementan los medios necesarios para reducir al máximo el contagio del bebé.

La importancia de informar al médico inmediatamente

Si una embarazada ha estado en contacto con una persona con varicela durante más de una hora, y en la misma habitación, debe considerar si tuvo varicela cuando era pequeña. En caso de ser así, entonces no habrá ningún problema, ni de qué preocuparse. 

De lo contrario, o en caso de duda, se debe alertar al médico inmediatamente. El especialista verificará, mediante serología, si la embarazada es o no inmune al virus.

Eso sí, es importante tener en cuenta que la mayoría de las mujeres tienen inmunidad contra la varicela, porque es bastante probable que ya la pasaran de pequeñas, lo que significa que están protegidas.

¿Qué ocurre si la embarazada no es inmune a la varicela?

En caso de no ser inmune, y cuando aún no se ha presentado la enfermedad, se realizará una inyección de inmunoglobulinas (anticuerpos), en un entorno hospitalario, con la finalidad de prevenir la aparición de la infección.

Además, a la hora de reducir los síntomas asociados a la enfermedad —principalmente su intensidad—, lo habitual es la prescripción de un antiviral.

Luego, el embarazo será controlado mediante una ecografía una o dos veces al mes, para garantizar la ausencia de malformaciones neurológicas. No obstante, en función de los resultados de las ecografías, también es posible la realización de una amniocentesis para confirmar una posible infección materno-fetal.

¿Cuáles son las posibles complicaciones?

Se estima que se observa una complicación en el 2-4 por ciento de los casos de varicela. El daño pulmonar, por ejemplo, es posible especialmente en bebés y embarazadas, en casos de asma, tabaquismo o tratamientos con corticosteroides.

Y puede darse el caso que, si la embarazada se infecta durante la primera mitad del embarazo, en ocasiones raras puede llegar a ser fatal. 

Además, el herpes zóster suele ser una complicación tardía de la varicela, principalmente en aquellos casos en los que el virus ha permanecido latente en el interior de los ganglios neurológicos sensoriales que encontramos ubicados cerca de la médula espinal.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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