Cesárea

Cesárea

La cesárea es una incisión que practica el ginecólogo, mediante operación quirúrgica, para extraer al bebé.

 Se hace en la parte inferior del abdomen y en el segmento inferior del útero. Requiere anestesia, normalmente epidural.

Las razones que llevan a una cesárea son diversas y no hay razón para pensar que éstas se repetirán en el siguiente parto. De manera que una cesárea anterior no impide un parto vaginal.

El médico estudiará esta posibilidad, a partir de distintos factores, como el tipo de incisión en la cesárea anterior, el estado de la cicatriz, la posición del bebé (la postura de nalgas en caso de cesárea anterior suele hacer necesaria una nueva intervención), el tamaño de la pelvis, problemas de tensión arterial alta durante el embarazo u otro tipo de trastornos que afectan al bebé, como un posible peligro de sufrimiento fetal agudo. También se practica cuando la proporción entre la cabeza del feto y la pelvis de la madre es inadecuada y en caso de que a la cesárea anterior se sumen otros factores (embarazo múltiple, etc.).

Recuperación
El perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas y de la anestesia en los últimos años permite que sea una intervención con todas las garantías. No obstante, en un parto con cesárea el riesgo de infección es mayor y el médico raramente suele permitir que el padre esté presente.

Aunque la permanencia hospitalaria es más prolongada que en el caso de un parto vaginal, la madre puede y debe caminar desde el primer día para facilitar la recuperación. Si el proceso de cicatrización es bueno, regresará a casa a los siete u ocho días. El puerperio transcurre igual que en un parto normal.

Esta intervención quirúrgica se aconseja cuando el parto vaginal no es posible o implica algún riesgo para la madre o el hijo:
 
- Útero muy pequeño.
- Desproporción entre el diámetro de la cabeza del bebé y el de la pelvis materna.
- Dos o más cesáreas anteriores.
- Cicatrices en el músculo uterino.
- Sufrimiento fetal por falta de oxígeno.
- Algunas presentaciones del feto que impiden su salida por el canal de parto.
- Ciertas enfermedades de la madre, como hipertensión arterial o cardiopatías.
- Gestación múltiple con cesárea anterior.
- Infecciones vaginales severas y transmisibles.
- Algunos trastornos del bebé que podrían agravarse con un parto vaginal.
- Fracaso en la inducción del parto.
- Placenta previa.
- Otras causas menos frecuentes son: el desprendimiento prematuro de la placenta, el descenso de cordón umbilical, la hipertensión materna y la edad elevada de la madre.

Etiquetas: alimentación en el embarazo, ecografía, embarazada, embarazo, futura mamá

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