Flujo

Flujo

Es una secreción de la vagina y la vulva que protege el aparato genital de infecciones.

Se trata de una sustancia espesa y de consistencia viscosa, de color blanquecino, ligeramente ácida y sin olor. Aunque la cantidad de flujo vaginal varía de una mujer a otra, lo normal es que aumente durante la gestación por influencia de las hormonas. Además, en el embarazo, este fluido forma el llamado tapón mucoso, una barrera que bloquea el cuello uterino y protege al feto de posibles infecciones. Habitualmente, este tapón se expulsa unos días o unas horas antes del parto.

Cuándo acudir al ginecólogo
Si el flujo vaginal huele, produce dolor, picor o sensación de ardor, o tiene color amarillento o verdoso, la mujer debe consultar inmediatamente con el obstetra, porque estos cambios podrían deberse al indicio de una infección o a un desequilibrio de la flora vaginal normal.

El médico indicará el tratamiento más adecuado y, antes del parto, comprobará que la infección se ha curado completamente. Las infecciones vaginales deben ser detectadas y tratadas lo antes posible porque, de lo contrario, podrían provocar un aborto o un parto prematuro.

Tratamiento
Para prevenir las infecciones se recomienda usar a diario ropa interior de algodón transpirable. Además, hay que tener la precaución de limpiar la zona genital de delante hacia atrás, así se evita la entrada de restos fecales en la vagina. Para la higiene diaria se usarán jabones o geles de pH neutro; están contraindicadas las irrigaciones vaginales. Después de lavarse, siempre hay que secarse muy bien. A ser posible, se prescindirá de salvaslips y, si son necesarios, se utilizarán solo los que transpiren.

Etiquetas: alimentación en el embarazo, ecografía, embarazada, embarazo, futura mamá

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