Infertilidad

Infertilidad

Es la incapacidad para tener un hijo vivo después de más de un año de relaciones sexuales sin anticonceptivo.

Se habla de infertilidad cuando la mujer consigue la gestación, pero no alcanza el parto con feto viable y de esterilidad cuando no logra quedarse embarazada.

Consecuencias
Uno o los dos miembros de la pareja suelen sufrir trastornos psicológicos: depresión, frustración, ansiedad y problemas en la relación.

Causas
En el hombre, la causa más habitual de esterilidad es la ausencia o la mala calidad del esperma. Otra causa es la incapacidad de eyacular, debido a un tratamiento, una enfermedad, impotencia o una operación quirúrgica. En la mujer, una causa importante de infertilidad son las alteraciones en la ovulación (amenorrea, irregularidad en la menstruación, etc.).

Algunas mujeres tienen una producción de óvulos normal, pero el óvulo fecundado no logra implantarse en el útero. En otros casos, ciertas alteraciones (infecciones o trastornos renales, endocrinos, gastrointestinales, metabólicos o cardiovasculares) impiden que se den las condiciones adecuadas para el desarrollo del embrión. Factores ambientales y estilos de vida, como el estrés, una mala alimentación, fumar, los cambios bruscos e incontrolados de peso, la práctica de ciertos deportes... pueden dificultar la fecundación.

Tratamiento
En primer lugar, se realiza un estudio clínico a los dos miembros de la pareja para recoger datos sobre antecedentes familiares, infecciones de transmisión sexual u otras enfermedades. El médico también pregunta sobre los hábitos sexuales de la pareja y su estado emocional, la historia menstrual de la mujer, antecedentes de aborto, enfermedades, hábitos alimentarios, etc. Este estudio se completa con una exploración física general y, en especial, de los órganos reproductores.

Cuando existe sospecha de infertilidad, lo ideal es que estos exámenes se realicen cuanto antes, ya que la fertilidad de la mujer comienza a disminuir a partir de los 30 años y la fertilidad masculina a partir de los 40. Una vez determinada la causa, el ginecólogo (o el andrólogo, si afecta al hombre) puede indicar un tratamiento.

Existen varias técnicas
- Inseminación artificial: se seleccionan los espermatozoides con más movilidad y se depositan en el cuello uterino o en el útero de la mujer.
- Fecundación in vitro: se ponen en contacto uno o más óvulos de la mujer con espermatozoides de su pareja. Los embriones se transfieren al útero.
- Inyección intracitoplasmática de espermatozoides: se inyecta un espermatozoide, seleccionado por su calidad, en el interior del óvulo.
- Transferencia intratubárica de gametos: los ovocitos y una cantidad de espermatozoides se colocan mediante laparoscopia en una de las trompas de Falopio, el lugar donde normalmente se produce la fertilización.
- Transferencia intratubárica de embriones: los embriones (en general, procedentes de bancos) se depositan en la trompa de Falopio. El médico valorará si la pareja necesita tratamiento psicológico, ya que la infertilidad y la esterilidad suelen producir depresión.

Etiquetas: alimentación en el embarazo, ecografía, embarazada, embarazo, futura mamá

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