Salivación excesiva

Salivación excesiva

También llamada sialorrea, la salivación excesiva es uno de los primeros síntomas que puede percibir la mujer cuando se queda embarazada.

La salivación excesiva se debe a los cambios hormonales típicos del embarazo que son responsables de regular la secreción salival. Suele aparecer durante el primer trimestre de embarazo y suele ir asociado a las náuseas, vómitos y al reflujo gastroesofágico. 

Cuando se está embarazada hay un exceso de hormonas que provoca algunas alteraciones en la boca, una de ellas es la salivación excesiva. No suele ser una afectación grave, pero sí resulta molesta, ya que a veces, por ejemplo, dificulta el descanso nocturno de la embarazada. No obstante, también existen casos extremos y se recomienda que si la salivación excesiva dificulta el hacer una vida normal y va acompañada de vómitos varias veces al día, es conveniente acudir a un especialista, ya que podría ser síntoma de hiperémesis gravídica o de deshidratación

Como decíamos, la salivación excesiva va muy vinculada a los vómitos y las náuseas: en algunos casos tras las náuseas aparece la salivación excesiva y en otros casos ese propio exceso de saliva es el que provoca la aparición de las náuseas. 

¿Significa esto que todas las embarazadas lo padecen? Lo cierto es que no todas las mujeres embarazadas lo notan en la misma medida ni con la misma intensidad. Además, como dato alentador, la salivación excesiva suele disminuir o, incluso, desaparecer a partir de la semana 20 de embarazo, sin embargo, también es conveniente decir que en algunos casos se mantiene a lo largo de todo el embarazo. 

Síntomas de la salivación excesiva

El principal síntoma de la salivación excesiva es el aumento de cantidad. La saliva sigue siendo como antes: transparente y sin olor. Si se alterasen sus características normales, convendría consultar con el médico, porque podría tratarse de algún trastorno bucal o gastrointestinal. Como decíamos antes puede ir acompañada de náuseas o de vómitos en mayor o menor medida, lo que determina el grado de la afección.

Tratamiento para la salivación excesiva

Lo normal es que la salivación excesiva desaparezca en el transcurso del embarazo. Hacia el cuarto mes, la cantidad de saliva segregada vuelve a regularse. Se recomienda evitar alimentos irritantes que estimulen las glándulas salivales.

Trucos para reducir la salivación excesiva

Para reducir la salivación excesiva puede ser eficaz consumir algún alimento que nos apetezca, comer una rebanada de pan integral, tomar una infusión o ingerir frutos secos como las nueces y las pasas. También funciona recurrir a cepillarnos los dientes, a enjuagarnos la boca cuando aparece la salivación o también mascar un chicle de menta.