Conocer al bebé

10 normas imprescindibles para visitar a un recién nacido

Mucho sentido común y otro tanto de empatía, no se necesitan más ingredientes para conocer al bebé de tus allegados sin ser inoportunos.

La llegada de un bebé no solamente es un acontecimiento importantísimo para sus padres y hermanos, en caso de que los tenga, sino también para la familia y los amigos, que, claro está, arderán en deseos de conocer al pequeño. Muchas personas no tardan en llamar a la puerta casi inmediatamente después del parto y quizás esa impaciencia no sea lo más conveniente. El parto es un proceso duro y a veces puede ser agotador. Además, los días que prosiguen al alumbramiento pueden llegar a ser abrumadores y, por lo tanto, las visitas, resultar incluso algo molestas.

Está claro que se necesitan establecer unos límites que permitan que los primeros días después de la llegada del bebé del hospital se conviertan en un tiempo reservado exclusivamente para descansar y crear vínculos con el nuevo integrante de la familia. 

Por lo que, si pretendes ir a conocer al hijo de tus allegados no debes olvidar estas diez recomendaciones que harán de la visita un tiempo agradable para todos.

El decálogo de imprescindibles

1. Llama y pregunta antes de ir

Tanto si perteneces a la familia más cercana, como si no, no es adecuado presentarse en un lugar sin avisar. Lo mejor es hacer una llamada o escribir un mensaje para preguntar si pueden hacerles una pequeña visita y establecer un horario concreto

2. No vayas si estás enfermo

El sistema inmunológico de los bebés no está tan desarrollado como el de los adultos, por lo que son más vulnerables ante la exposición a virus o bacterias. Además, en tiempos de pandemia, es crucial que pospongas la visita si tienes cualquier síntoma o sospechas que puedes estar contagiado, así como si has tenido recientemente algún contacto que ha resultado ser positivo. 

3. No pretendas ser atendido, vas a saludar

Cuando acudes al domicilio familiar para conocer al recién nacido debes tener en cuenta la situación en la que se encuentran tus familiares o amigos. Probablemente, estén cansados y estén dedicando todo su tiempo a los cuidados que necesita el bebé, lo cual no les habrá dejado ni un minuto para preparar un pequeño ágape de recibimiento para las visitas. Si decides llevar alguna comida preparada por ti, los padres lo recibirán con agrado.

4. La visita debe ser breve

No es conveniente que las visitas se alarguen demasiado, a no ser que los padres hayan pedido explícitamente que así sea. Necesitan tranquilidad para poder relajarse y encontrar momentos para ellos mismos.

5. Interésate por el estado de la madre

Acuérdate de preguntarle a la madre cómo está y brindarle el apoyo que necesita, ya que el postparto es un momento duro y es importante mostrar mucha empatía. Por supuesto, no debes hacer comentarios acerca de su aspecto, no hay lugar para mencionar el estado de su vientre o si no tiene buena cara, puesto que no aportan nada positivo.

6. El mejor regalo es ofrecer tu ayuda

Seguramente, los padres necesiten ayuda durante los primeros días y semanas. Puede que no hayan podido sacar ni un segundo para fregar los platos, hacer la compra o la colada y ofrecerte a realizar algunas tareas domésticas puede ser muy útil.

7. No despiertes al bebé si está dormido

Los primeros meses de la vida de un bebé pueden ser los más duros para los padres, que se pueden tener que despertar muchas veces por la noche para atenderlo. No debes molestar al recién nacido mientras descansa, no será de agrado para sus progenitores, a quienes puede que les haya costado mucho dormirle.


8. No levantes la voz

Debes procurar que el ambiente relajado de la estancia no se vea alterado con tu presencia. En el mismo sentido, si vas a acudir con tus propios hijos, debes recordarles que es importante que se mantengan tranquilos y hablen sin gritar.

9. Si no te ofrecen coger al niño, no insistas

Los padres en los primeros momentos sienten un instinto de protección muy fuerte, por lo que ver cómo el bebé pasa de mano en mano puede resultarles algo incómodo. Si te han permitido tenerle en brazos, acuérdate de lavarte bien las manos antes y, por supuesto no le beses.

10. No abrumes con consejos

Aunque tengas mucha experiencia y tu intención sea ayudar, cada persona vive el proceso de una manera concreta y lo que sirve para una puede no servir para otra. Evita hacer comentarios sobre lo que debería o no hacer respecto a su bebé, a no ser que te pidan tu opinión.

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