Una decisión importante

Consejos para elegir bien el nombre de tu hijo

Si todavía no tienes claro cómo se llamará tu hijo, si no consigues ponerte de acuerdo con tu pareja o si estáis entre dos nombres… ten en cuenta estos consejos.

También te puede interesar: ¿Qué nombre le pongo a mi hijo?
nombre

¡Qué ilusión! Llega un bebé a nuestras vidas y nos empezamos a plantear muchas cosas, ¿es segura nuestra casa?, ¿Tenemos todo lo necesario?, ¿Cuántos pañales habrá que comprar en previsión?, ¿Qué cochecito es el mejor?... Pero una duda sobre la que hay que tomar una decisión rápida y, sobre todo, acertada, esa es el nombre: ¿cómo elegir cuál poner?

¿Suena bien?

El nombre es para toda la vida; es lógico preocuparse porque sea biensonante. Fíjate también en los apellidos, especialmente en el primero: que no se den de tortas con el nombre ni se presten al chiste fácil: Coral Corral, Rosa del Peral, Camino del Río... Si la última letra del nombre es diferente a la primera del apellido, mejor. Cuando son iguales, es inevitable articularlas juntas: Marcos Santillana, Ángela Álvarez... Y cuando la igualdad se da en las sílabas, resulta francamente difícil pronunciarlas separadas. Prueben y vean: Carmen Mendieta, Itziar Armadillo...

¿Compuestos?

Una segunda opción a veces no viene mal. Así, cuando sean mayores, podrán quedarse con el que más les guste; pero, en general, sobran. Claro que, si se plantea una crisis familiar nombreril, puede suponer una buena solución: ni el que propone el papá ni el que le chifla a la mamá: los dos (siempre y cuando formen una pareja bien avenida).

¿Breve?

La cortedad tiene sus ventajas. Si es más largo que un tren, se prestará fácilmente a los diminutivos. Claro que la tendencia a abreviar depende, sobre todo, de los padres. Cuando ellos no recurren a este truco, es casi seguro que los demás tampoco. Pero si no nos sentimos capaces de vencer la tentación, será más prudente evitarla y optar por un apelativo corto y sencillo. Pensémoslo, ¿cuántas veces se pronuncia al día el nombre de un niño?

¿Qué significa?

Es un criterio importante, pero ¿definitivo? Eugenio quiere decir ‘bien nacido’; Gerardo, ‘hábil en el manejo de la lanza’... Está bien tenerlo en cuenta; pero ¿merece la pena sacrificar el continente por el contenido? Al fin y al cabo, le vamos a llamar por su nombre, no por su significado.

¿Original?

Siempre está bien; y con más razón si el apellido es del montón (Fernández, García, Pérez, González...).  Pero, ojo, sin pasarse: original no significa estrafalario.

¿Musical?

¿Y eso qué es?  No es que lo digamos cantando, sino que las sílabas reúnan cierta armonía: Adrián, Sofía, Laura, Jorge, Verónica, Violeta... Nada que ver con Braulio, Anacleto, Segismundo , Telesfora ... Y no es sólo porque parezcan (que lo son) del siglo pasado, es que de musicales, rien de rien.

¿Mitológico, bíblico?

Están superexplotados, pero siempre queda alguno en el que nadie (o casi nadie) ha caído. Tal vez no hallemos lo que buscamos, pero un repasito de cultura general nunca viene mal.

¿Apellido corto, nombre largo?

No es una norma, como ninguna de las anteriores, pero suele quedar bien: Esperanza Gil Pin suena mejor que Fe Gil Pin, ¿o no? Y al revés: los apellidos muy largos o compuestos piden nombres breves: Alba Jiménez del Pino Santibánez, mejor que María del Mar Jiménez del Pino Santibánez. Es cuestión de economía (silábica).

¿Extranjeros?

Nada en contra, pero ¿hará buenas migas con un apellido de lo más castellano: Jennifer Rodríguez, Sherezade García...? Puede que, en algunos casos, nos pidan documentación que demuestre que se trata de un nombre.

Etiquetas: nombres niñas

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS