Aborto tardío

Riesgo de aborto a las 20 semanas: posibles causas

Es una situación más común de lo que pensamos. Sí, padecer un aborto espontáneo es algo por lo que pasan muchas mujeres y lo normal es que se produzca en las primeras semanas de embarazo. Desgraciadamente, también puede ocurrir una vez cumplida la semana 20 y a esto se le llama aborto tardío. Mira aquí cuáles son las posibles causas que lo pueden provocar.

Un aborto es la interrupción de un embarazo de menos de 20 o 22 semanas. Esto significa que la gestación de un embrión o feto que prácticamente no llega a 500 gramos se interrumpe. Dicha pérdida se puede producir de forma espontánea o inducida, pero sea cual sea, el aborto se completa cuando el feto es expulsado a través del canal vaginal.

Es espontáneo cuando el embarazo termina de forma natural antes de que se cumpla la semana 20 de gestación. Generalmente y en un elevado porcentaje, ocurre a lo largo de las primeras 12-13 semanas de embarazo por una serie de complicaciones en el feto o en la madre, y es lo que se llama aborto espontáneo precoz.

Sin embargo, los abortos también pueden ocurrir entre la semana 14 y la 20. En este caso se conocen como abortos espontáneos tardíos o del segundo trimestre.

Causas que pueden provocar aborto tardío

Las tasas que indican pérdida del embarazo van descendiendo en tanto que avanza la gestación. Alrededor del 10 al 20% de los embarazos que son conocidos terminan en aborto espontáneo, aunque este porcentaje puede ser mayor porque muchas mujeres no llegan a percatarse de que lo han padecido por producirse de manera tan temprana que ni siquiera llegan a saber que estaban embarazadas.

No obstante, aunque no es muy habitual y sería de forma tardía, puede ocurrir que un aborto espontáneo se produzca tras la semana 14. Estas son las posibles causas que lo pueden provocar:

  • Problemas con la placenta, tales como desprendimiento (cuando se separa prematuramente), insuficiencia placentaria (cuando el bebé no recibe nutrientes ni oxígeno) o hemorragia.
  • Problemas con el útero, como cérvix incompetente, fibromas o feto amorfo.
  • Problemas con el desarrollo del bebé, como mutaciones o aberraciones cromosómicas, síndrome de Edwards, defectos del tubo neural, hidrocefalia
  • Infecciones en la madre provocada por organismos que hayan atravesado la placenta como la listeriosis o la toxoplasmosis o los estreptococos del grupo B, aquellos que pueden generar un parto prematuro.
  • Problemas que también dañan la salud de la madre como enfermedades autoinmunes, epilepsia, diabetes mal controlada, incompatibilidad del grupo sanguíneo, traumatismos graves, presión arterial alta
  • Pruebas para detectar anomalías. Por desgracia, algunas pruebas que se llevan a cabo para detectar alguna anomalía en el bebé, como la amniocentesis o el análisis del vello coriónico pueden causar aborto. No obstante, el riesgo es del 1 al 2%.
  • Edad de la madre. La tasa de posibilidad de aborto aumenta a partir de los 30 y en mayor medida después de los 35 años.
  • Embarazo múltiple. Las embarazadas que esperan dos bebés o más tienen más posibilidades de sufrir una pérdida de este tipo.
  • Aborto previo. Las mujeres que ya han pasado previamente por uno tienen mayor probabilidad de abortar una segunda vez.

Señales de aborto en el segundo trimestre

Hay algunos síntomas que son evidentes como: lumbalgia, dolores de abdomen, cólicos o sangrado vaginal. El sangrado o hemorragia puede ser darse de forma intensa e incluir coágulos sanguíneos.

En otras ocasiones puede suceder que no se den señales de alerta y que se descubra en una visita cuando las pruebas revelan que el corazón del bebé no late. A esto se le conoce como “aborto silencioso” o muerte intrauterina.

Si ocurriera esto el parto debería ser inducido y los médicos te aconsejarían cuál sería el mejor momento para hacerlo con el fin de evitar cualquier efecto adverso en tu salud y bienestar.

 

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