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Más de un millón de madres perdieron sus trabajos durante la pandemia de COVID-19 en Estados Unidos

Aunque la actual pandemia de coronavirus, ha ofrecido a las personas la oportunidad de comenzar su propio negocio, especialmente a las mamás, también se han registrado pérdidas elevadas de empleo.

Con la finalidad de minimizar el riesgo de propagación de la COVID-19 (la enfermedad causada por el SARS-CoV-2), muchas empresas cerraron inicialmente en muchos países. Eventualmente, los problemas relacionados con la cadena de suministro, el aumento de los costos y la compra de suministros de protección y mascarillas para los empleados también supuso una gran inversión para muchas compañías, lo que acabó dificultando la recuperación de muchas empresas.
Un estudio publicado hace menos de un año, en abril de 2021, encontró que hubo hasta un tercio más de cierres de negocios de lo normal durante el primer año de la pandemia. Y es que, de acuerdo a los expertos, realmente la actual pandemia “expuso la vulnerabilidad de las empresas en términos de gestión de riesgos y destacó que es importante planificar las contingencias”.
Además, según la Oficina del Censo de los Estados Unidos, más de un millón de madres han perdido sus trabajos durante la pandemia de COVID-19. Según estos datos publicados en marzo de 2021, alrededor de 10 millones de madres estadounidenses, que viven con sus propios hijos en edad escolar, no trabajaban de forma activa en el mes de enero del pasado año, el equivalente a 1,4 millones más que durante el mismo mes del año anterior (2020).
Como señalan en dicho informe, “la pandemia ha tenido un efecto devastador en el empleo en general, pero especialmente en el trabajo remunerado de las madres. Los 10 millones que no trabajan representaron más de un tercio de todas las madres que viven con niños en edad escolar en los Estados Unidos”.
Ya en la primavera de 2020, entre los meses de marzo y abril (justo en plena ebullición de la actual pandemia de coronavirus), cerca de 3,5 millones de madres, que vivían con niños en edad escolar, abandonaron el trabajo activo, especialmente perdiendo su trabajo o saliendo del mercado laboral por completo.
Así, en abril de 2020, casi 1 de cada 2 madres de niños en edad escolar (es decir, el 45 por ciento) no trabajaban de forma activa.

Una oportunidad para emprender nuevos negocios

Foto: Istock

Mamá emprendiendo un nuevo negocioFoto: Istock

Si bien es cierto que la idea de comenzar un nuevo negocio puede parecer desalentadora, especialmente cuando muchas empresas han cerrado sus puertas durante la pandemia, también ha supuesto una oportunidad para que muchas mamás que se habían quedado sin trabajo pudieran emprender sus propios negocios, incluso desde casa.
Pero empezar un negocio nunca ha sido una empresa sencilla. No en vano, se estima que solo la mitad de las pequeñas empresas pueden permanecer abiertas después de cinco años. Además, descubrir cómo hacer que todo funcione, adquirir suministros y conocer el mercado puede volverse algo aún más desafiante durante la pandemia.
También, es cierto, puede ser complicado dejar la seguridad laboral que proporciona un puesto de trabajo a tiempo completo y encontrar nuevos clientes. Especialmente al principio, muchos empresarios trabajan las 24 horas del día, y tienen dificultades para equilibrar las necesidades propias de la vida con las de su negocio.

Administrando el tiempo con la familia al iniciar un negocio

Cuando se inicia un negocio, el tiempo en familia puede ser escaso. Y, en el caso de las mamás, lo más común es que combinen ambas empresas para ayudar a mantener cierto equilibrio.
Algunas madres, por ejemplo, hacen de su negocio un asunto familiar. ¿Cómo? Tratando que sus hijos se interesen en todo el proceso.
Aunque otras mamás también afirman encontrar espacios de tiempo. Por ejemplo, existen algunos buenos momentos para llamar a los clientes y / o hacer el trabajo desde casa, como temprano en la mañana o tarde en la noche, cuando los niños ya están dormidos.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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