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Crup: cuáles son sus síntomas comunes en niños

El crup es una infección de las vías respiratorias superiores cuyo síntoma más característico y evidente es la tos "perruna", además de dificultad para respirar con normalidad y fiebre. Identificar esos síntomas es de vital importancia, al igual que observar al niño ya que, en caso de presentar dificultad respiratoria, podría ser necesario acudir al médico de urgencia.

El crup es una infección viral muy común en los niños, que afecta habitualmente a la zona de la laringe, la tráquea y los bronquios, la cual se reconoce fácilmente debido a una serie de síntomas y características distintivas bastante evidentes. Conocida también bajo el nombre de laringotraqueobronquitis, se trata de una enfermedad altamente contagiosa, frecuente en niños entre edades 6 de meses a 3 años de edad. Aunque también puede afectar a niños de prácticamente todas las edades.
Los síntomas, que a menudo incluyen una tos aguda característica y secreción nasal, se tienden a desarrollar alrededor de dos a seis días después de que el niño haya estado expuesto a la enfermedad. Y, por lo general, suele resolverse entre dos a cinco días.
Se trata de una infección vírica muy común a finales de los meses de otoño e invierno, y también a comienzos de la primavera, la cual causa la inflamación de la tráquea y la laringe. De hecho, se estima que entre un 3 a un 4 por ciento de los niños pequeños sufren la enfermedad cada año.

Los síntomas más característicos del crup en niños

Una de las principales -y primeras- características del grupo es la aparición repentina de los síntomas. Por ejemplo, suele ser habitual que el niño, que a la hora de acostarse se encontraba bien y no presentaba ningún tipo de síntoma, de repente en medio de la noche se despiertan con tos y con problemas para respirar con normalidad. Luego, a lo largo del día, los síntomas mejoran, para volver a empeorar nuevamente la noche siguiente.
Además, el sonido de la tos se convierte en uno de los síntomas más claros y distintivos, la cual suele ser similar a la tos perruna (de ahí su nombre). Esta se convierte, de hecho, en una de las principales diferencias de otras enfermedades respiratorias virales en las que la tos suele ser seca, profunda o húmeda.
Otro de los síntomas comunes es la fiebre, la cual se caracteriza por ser continua y alcanzar los 40 ºC -aunque algunos niños pueden no presentar fiebre-, además de voz ronca, dolor de garganta que se siente especialmente cuando el niño tose, ganglios linfáticos inflamados, así como dificultad para respirar y estridor inspiratorio (se trata de un ruido áspero, agudo y fuerte, y que puede confundirse con sibilancias).
En los niños menores de 3 años de edad los síntomas suelen ser más graves, debido principalmente a que su sistema respiratorio, en comparación con el adulto, es más pequeño. Por este motivo, es imprescindible acudir inmediatamente al médico si se producen síntomas tales como dificultad para tragar, sonidos agudos al respirar, o la piel alrededor de la nariz, la boca o las uñas se torna de color azul o gris.

¿Cómo distinguir la tos del crup?

A diferencia de otras enfermedades virales, la tos producida por el crup se caracteriza por ser muy distinta. Es común que se compare con el ladrido de un perro, porque el sonido tiende a ser muy parecido. Esta tos ocurre a medida que la infección progresa desde la nariz, y la garganta, hasta la tráquea, y el espacio disponible para que el aire pueda ingresar a los pulmones empieza a estrecharse.
Por suerte, la mayoría de los casos de crup son leves, y suelen desaparecer -y mejorar- poco a poco con el paso de los días. Sin embargo, dependiendo de la dificultad que tenga el niño a la hora de aspirar aire a los pulmones, algunos sí podrían presentar síntomas más graves y necesitar atención médica inmediata.
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Tos o crup

Por otro lado, también es importante prestar atención al resto de los síntomas, lo que puede ayudar a distinguir la tos causada por otra infección vírica del crup. Como te hemos mencionado, cuando se trata de crup lo común es que los síntomas empeoren por la noche, cuando el niño está agitado. Y, luego, a lo largo del día tienden a mejorar ligeramente, cuando se calman. Los síntomas también pueden mejorar cuando el niño está expuesto al aire frío.

¿Cómo se trata?

Cuando el niño tiene crup es posible que el médico le recete un esteroide con la finalidad de reducir cualquier inflamación presente en sus vías respiratorias. Sin embargo, un niño con una infección grave podría necesitar hospitalización.
En casa, la mayoría de casos de crup pueden tratarse fácilmente. Los humidificadores de vapor frío, por ejemplo, pueden ser de mucha utilidad a la hora de conseguir que el niño respire mejor mientras duerme. Sentarlo en un baño, o en la ducha, lleno de vapor generado por el agua corriente también suele ayudar bastante.
Cuando está agitado, es fundamental tratar de mantenerlo calmado, lo que le ayudará a respirar mejor y a tranquilizarse. Además, los líquidos, los analgésicos y los fármacos para reducir la fiebre podrían ser útiles para controlar los síntomas, pero siempre deben haber sido prescritos y / o recomendados por el pediatra.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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