Ser Padres

Un niño con labio leporino adopta a un perro con el mismo problema congénito

Esta es la bonita historia de Bentley, un niño de dos años de edad que nació con un defecto congénito conocido como labio leporino. Cuando Bentley y su familia deciden adoptar a un nuevo miembro lo último que esperan es lo que van a encontrar en el refugio de animales...

El labio leporino y la hendidura del paladar son algunos de los defectos congénitos más frecuentes. Tienen su origen en los primeros meses de embarazo, cuando el labio superior y el paladar no se desarrollan con normalidad, aunque también se asocian con muchos trastornos genéticos hereditarios. El labio leporino se puede corregir mediante cirugías y en la actualidad, la operación deja una cantidad mínima de cicatrices.
Os contamos esto porque está relacionado con la historia que nos ocupa: Bentley es uno de los 700 niños que nacen en el mundo cada año con la condición de labio leporino, y para tratarla, ya ha tenido que pasar dos veces por el cirujano.
Un buen día, Bentley y sus padres decidieron ampliar la familia con un miembro nuevo, así que el padre acudió al refugio de animales local, Jackson County Animal Shelter, con la ilusión de encontrar un compañero canino y con la abrumadora obligación de escoger a uno entre tantos. Pero el destino, igual de caprichoso que de inesperado, tenía una gran sorpresa preparada que iba a facilitar y mucho la elección.
Entre las vallas que limitaban el recinto, un cachorrito de pocos meses de edad asomó la cabeza e, inmediatamente, llamó la atención del padre de Bentley. No por su adorable aspecto, tampoco fueron esas manchas negras y blancas que casi parecían dibujadas por la experimentada mano de un pintor y ni siquiera fue lo cariñoso que rápidamente resultó. Lo que dejó atónito al padre fue una marca que tenía el cachorro en el labio y que pronto reconoció: ¡un labio leporino! Igual que el que tenía su pequeño. El padre miró al perro y supo que sería el perro perfecto para la familia.
Inmediatamente, llamó por videollamada a Ashley, su esposa y mamá de Bentley, la emoción y la sorpresa ante la coincidencia inundaron el ambiente y sin pensarlo dos veces, adoptaron a la perrita, seguros de que iba a ser una gran compañera para su hijo.

Flechazo instantáneo

Y no se equivocaban, el flechazo entre perro y niño fue instantáneo. Ambos comparten un vínculo muy especial que el paso del tiempo fortalecerá aún más. Así lo podemos observar en las imágenes que ha compartido el equipo del Refugio de Animales del Condado de Jackson en Facebook. A las fotos las acompañaba el siguiente mensaje:
"Es tan difícil decir con palabras todo lo que esta adopción significa para todos nosotros, así que vamos a dejar que las imágenes hablen por sí mismas. ❤ Tenemos el placer de presentaros a Bentley y su nuevo cachorro. A los 2 años y con cirugías ya debajo del cinturón por su labio leporino, Bentley encontró su parecido hoy en este pequeño cachorro que también tiene un labio leporino. Ellos se quisieron al instante. ❤❤❤ Deseamos muchos años de alegría a esta pareja y a toda la familia, no cabe duda de que crecerán felices juntos".

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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