Ser Padres

Casi 7 de cada 10 adolescentes consumen pornografía, según el último informe de Save The Children

Que los adolescentes consumen pornografía es un hecho: así lo ha confirmado un estudio de Save The Children que advierte que los jóvenes consumen este tipo de contenido sexual a partir de los 12 años y que, además, los toman como ejemplo para sus propias experiencias.

La pornografía es para sus consumidores una herramienta erógena más para experimentar placer y ampliar la vida sexual. El problema aparece cuando el contenido de las presentaciones no se ajusta con la realidad del acto, de tal manera que afecta al desarrollo sexual y afectivo de los niños y los adolescentes.
Porque pornografía no es educación sexual, aunque parece que es la única fuente de información sobre sexualidad para los adolescentes. Este es uno de los descubrimientos del nuevo informe '(Des)información sexual: pornografía y adolescencia' que ha elaborado Save the Children para estudiar el consumo de contenidos sexuales entre la población adolescente y el impacto que estos tienen en sus relaciones y su desarrollo.
La primera vez que nuestros hijos googlean la palabra 'porno' es a los 12 años y más de la mitad (un 68,2%) consume estos contenidos sexuales de manera asidua. Según el informe, el consumo se realiza en la intimidad, a través del teléfono móvil, y se centra en contenidos gratuitos online (98,5%), que generalmente se basan en la violencia y la desigualdad.
Dice el 30% de los adolescentes que este es su único recurso para aprender sobre sexualidad y a la mitad de los encuestados les gustaría contar con más información sobre temas afectivo-sexuales. Por esto, la ONG insta a los poderes públicos a tomar cartas en el asunto: "Necesitamos una educación afectivo-sexual en igualdad de género y diversidad, reglada, desde edades tempranas y adaptada a cada etapa educativa".
El estudio también destapa una verdad peligrosa: el 54,1% de los adolescentes, en su mayoría los chicos, cree que la pornografía da ideas para sus propias experiencias sexuales y al 54,9% le gustaría poner en práctica lo que ha visto. Unos datos alarmantes porque al tratar de imitar lo que ven, no siempre solicitan consentimiento previo a la pareja. En relación a esto, el 12,2% de los chicos lo ha hecho sin el consentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien, frente al 6,3% de las chicas.
Sin educación sexual y con todas las posibilidades que ofrece la tecnología, "la pornografía se ha convertido en profesora y consultorio de sexualidad para los adolescentes" dice Catalina Perazzo, directora de Políticas de Infancia y Sensibilización de Save the Children, y añade que "el peligro no es que vean pornografía, sino que su deseo sexual se esté construyendo sobre unos cimientos irreales, violentos y desiguales propios de la ficción".
En total, 1.753 chicos y chicas de entre 13 y 17 años han participado en el informe a través de encuestas y talleres. Otros datos relevantes del cuestionario son relativos al primer contacto con la pornografía: el 51,2% entra por primera vez por las imágenes que comparten sus amigos o compañeros en grupos de WhatsApp o redes sociales. Aunque esta no es la única realidad que se da, hay otra que diferencia entre chicos cuya primera toma de contacto responde a una búsqueda activa (28,5%) y chicas en su mayoría que se encuentran con estos contenidos de manera accidental (17,4%).

Recomendaciones para las familias

Además de arrojar luz sobre este asunto, el estudio de Save The Children comparte una guía específica para que madres y padres aborden el tema de la sexualidad con sus hijos.
El pilar principal que destacan desde la organización es educar en igualdad y respeto hacia la diversidad desde la infancia. Y una vez que empieza ese intricado camino hacia la adolescencia, es muy importante abordar con naturalidad los temas de sexualidad y relaciones afectivas, sin eufemismos ni prejuicios al respecto. Recomiendan, incluso, mostrarles la realidad y los mitos de la pornografía poniendo a su disposición alternativas para que aprendan sobre sexualidad.
Lo más importante es ofrecer en casa a los hijos ese lugar cómodo y seguro que de momento, no encuentran en las aulas, para hablar abiertamente y solucionar sus dudas acerca de la sexualidad. Y que de esta manera no crezcan desarrollando graves problemas de comportamiento sexual sino todo lo contrario, que esa confianza en los padres garantice a los hijos un adecuado desarrollo sexual.

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

tracking