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Coronavirus: Qué es una PCR, cómo y cuándo se hace

Una PCR se ha convertido en una prueba cotidiana a la hora de descubrir si la persona, en el momento de llevarla a cabo, está o no contagiada de SARS-CoV-2, el virus causante de la enfermedad COVID-19. Aunque la toma de la muestra es, por lo general, bastante rápida, simple y sencilla, es normal que tengas dudas. Te explicamos todo lo que debes saber al respecto.

Ahora que nos encontramos inmersos en la conocida como segunda ola de coronavirus, es cierto que la circulación del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19, ha pasado a ser muy intensa en nuestro país, después de un breve relajamiento durante los meses de verano.
En este sentido, el cribado ha pasado a convertirse en uno de los pilares clave de las distintas estrategias implementadas por el gobierno de España para frenar la epidemia, así como la práctica de determinadas medidas de protección e higiene (uso obligatorio de la mascarilla en momentos concretos, lavado continuo de manos…), la aplicación de toques de queda, y otras decisiones adoptadas por cada una de las Comunidades Autónomas de manera independiente.
En lo que al cribado se refiere, la prueba de detección del coronavirus se basa en un método de biología molecular conocido con el nombre de PCR (reacción en cadena de la polimerasa, o reacción en cadena por polimerasa). Consiste en una técnica rutinaria, utilizada en prácticamente todos los laboratorios biológicos, que ofrece la posibilidad de amplificar de forma específica un determinado ADN de interés después de varios ciclos de reacciones bioquímicas.
En el caso del SARS-CoV-2, el virus causante de la enfermedad conocida como COVID-19, es necesario hablar específicamente de RT-PCR, principalmente porque el genoma del virus consiste originalmente en una molécula de ARN. Así, para determinar una cantidad relativa de ARN de coronavirus en muestras nasofaríngeas, se utiliza una variante de RT-PCR, conocida como RT-PCR cuantitativa.

¿Qué es una PCR? ¿Para qué sirve?

Una PCR consiste básicamente en una reacción en cadena de la polimerasa. Se trata de una técnica no invasiva, que se lleva a cabo a partir de una muestra de ARN (ácido ribonucleico) perteneciente al coronavirus SARS-CoV-2.
La prueba permite saber si una persona está o no infectada con SARS-CoV-2 en el momento en el que la prueba se ha llevado a cabo. Por lo general, la prueba comienza con un hisopo nasofaríngeo, aunque también es posible realizarlo con la ayuda de una muestra de saliva.

¿Cómo se hace una PCR?

Como te explicábamos, la prueba empieza con la obtención de una muestra de hisopo nasofaríngeo, con la finalidad de extraer las células nasales profundas con la ayuda de un hisopo, que consiste en una especie de hisopo de algodón largo, el cual es insertado en las fosas nasales hasta alcanzar unos 15 centímetros aproximadamente.
En el momento de realizar la prueba se tardan apenas unos pocos segundos, y puede ser más o menos dolorosa. Posteriormente, se extrae el ARN perteneciente al coronavirus SARS-CoV-2 contenido en la muestra, para luego ser transformado en ADN.
Este fragmento de ADN se duplicará hasta obtener una cantidad suficiente para detectar con certeza el coronavirus. Así, si al final de este proceso, no se detecta ADN del SARS-CoV-2, el resultado de la prueba será negativo.

Significado del resultado de la prueba de PCR

¿Qué significa una prueba positiva?
Una prueba de PCR positiva podría significar dos cosas:
  • Detección de ARN del virus vivo. Por tanto, el sujeto es potencialmente contagioso, ya sea sintomático (es decir, enfermo) o asintomático (portador sano).
  • Detección de ARN del virus muerto. Lo que significa que el virus aún no ha sido completamente eliminado, de tal manera que todavía quedan en el cuerpo algunas células infectadas. Es posible que esto ocurra incluso hasta 2 meses después del contagio. Si sucede, la persona es entonces positiva, pero no contagiará. Eso sí, no se debe confundir con un “falso positivo”.
Foto: Istock

Cómo se hace una prueba de PCRFoto: Istock

¿Qué significa una prueba negativa?
Una prueba de PCR negativa debe ser interpretada de acuerdo a la presencia de síntomas, o no:
  • Paciente asintomático. Sería posible que originalmente la persona no se haya infectado, o que se encuentre al principio de la fase de incubación. Idealmente, la prueba de PCR debería repetirse unos días después.
  • Paciente sintomático. Es conveniente realizar una prueba de PCR en el LBA (líquido broncoalveolar) o a partir de un esputo, puesto que el virus tiende a migrar rápidamente desde el tracto respiratorio superior a los pulmones.

¿Qué ocurre con la prueba serológica?

En el caso de la prueba serológica, se trata de una prueba útil para descubrir si una determinada persona ha estado infectada con SARS-CoV-2 antes de realizarla. Así, los diferentes anticuerpos producidos de forma natural durante la infección con el coronavirus son analizados en suero sanguíneo.
En la actualidad, es cierto, este tipo de pruebas no se llevan a cabo a gran escala, debido principalmente a que su fiabilidad se considera insuficiente. No en vano, es necesario tener en cuenta que las características asociadas a la respuesta inmune iniciada por el SARS-CoV-2 todavía se continúan evaluando y estudiando, dado que el coronavirus causante de la enfermedad COVID-19 es relativamente nuevo.
Normalmente se requiere de un análisis de sangre, pero también existe una versión rápida en la que una única gota es suficiente. En todos los casos, el resultado siempre se considerará orientativo, por lo que en ocasiones sería incluso necesario confirmarlo mediante la realización de una prueba de PCR.

¿Y la prueba de antígeno?

Una prueba de antígeno detecta si la persona está infectada con el virus; en esta ocasión con el coronavirus, en el momento de realizarse la prueba. Como ocurre con la PCR, se lleva a cabo a partir de una muestra obtenida de la parte posterior de la nariz. Pero difiere en las moléculas analizadas.
La prueba de antígenos busca antígenos, es decir, proteínas presentes en la superficie de los virus, aunque no es necesario que la muestra sea analizada en el laboratorio. No obstante, su fiabilidad es menor en comparación con la prueba de PCR.
Es más, tanto las personas sintomáticas como los casos más cercanos siempre deben realizarse una prueba de PCR.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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