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Gingivitis en los niños, ¿por qué aparece y cómo combatirlo?

Es una de las enfermedades bucodentales más habituales en los adultos pero también puede aparecer en los niños si estos no tienen asimilados hábitos de higiene bucodentales correctos.

La inflamación y el sangrado de las encías es un trastorno muy habitual en la salud bucodental de los adultos, que a menudo reciben el diagnóstico por parte de su dentista de que padecen gingivitis o, en casos donde está no se ha tratado a tiempo, periodontitis. Lo que poca gente sabe es que la primera de las dos enfermedades mencionadas, la gingivitis, también se puede dar en los niños por sorprendente que parezca.
Aunque un estudio clínico de Wolters Kluwer Health realizado a niños de 1 a 5 años de edad establece que la mitad de los bebés pueden sufrirla en sus primeros meses de vida, salvo excepciones, puedes estar tranquilo si tu hijo tiene asimilados buenos hábitos de higiene porque es el gran cortafuegos contra este tipo de dolencias.

¿Por qué puede producirse?

En los más pequeños, la gingivitis se produce porque se concentran bacterias dañinas que crecen dentro de su boca y sobre sus delicadas encías, pudiendo llegar a dañar los dientes de leche. Ocurre parecido en niños de edades más avanzadas. En ambos casos, si desarrollan gingivitis es porque la acumulación de la placa bacteriana ha provocado la inflamación de la encía, lo cual puede derivar en el sangrado de la misma. Es altamente improbable que en edad infantil la gingivitis se desarrolle debido a una causa de distinta naturaleza; no ocurre así en los adultos, donde además de la suciedad acumulada se dan otros factores que pueden provocar esta patología en la boca, como es el caso del estrés.
Esto es una pista muy clara de por qué se produce este problema de salud en la boca y cómo se puede solucionar: con una correcta higiene bucal. Enseñar hábitos correctos a los peques de la casa es fundamental desde que son bien pequeños, porque no solo es la etapa en la que mejor asimilan todo aquello que se les muestra -sobre todo si los adultos de la casa dan ejemplo-, sino que también se estará protegiendo de manera anticipada su salud.

Síntomas más comunes

Además, para prevenir posibles dolencias como la gingivitis, es interesante que a partir de los 4 o 5 años se haga una primera revisión de la boca acudiendo a la consulta del odontólogo, y a partir de ahí llevar al crío a las revisiones periódicas que el especialista considere oportunas.
De todos modos, y aunque no sea habitual, si antes de la primera visita detectas alguno de lo síntomas que te vamos a enumerar a continuación, pide cita en el dentista porque es muy probable que algo no esté yendo como debe en la boca del niño y conviene salir de dudas cuanto antes y ponerle remedio con el tratamiento que el profesional médico indique. Los síntomas a los que nos referimos son la aparición de sangre sin que parezca existir una herida que explique el origen de esta; si al comer el niño se queja de que la boca le sabe a sangre; si existe dolor de dientes; o si siente el pequeño una sensibilidad excesiva en las encías, lo cual suele ir acompañado de inflamación y enrojecimiento.
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