Ser Padres

Una mujer de 51 años da a luz a su nieta para que su hija pueda ser madre

Se convirtió en la mamá sustituta de su hija de manera subrogada para que esta pudiera cumplir su sueño de ser madre. Y por fin, esta mujer de 51 años ha dado a luz a su nieta siendo todo un éxito. Después de todos los baches que les ha puesto la vida, Breanna y Aaron ya pueden decir que han aumentado su familia.

Breanna y Aaron llevaban queriendo cumplir su sueño de ser padres durante años. Pero la vida no se lo ha puesto nada fácil. La mujer, de 29 años, ha pasado ni más ni menos que por dos abortos (uno de ellos de gemelos), un embarazo ectópico, siete intervenciones quirúrgicas y unos 19 embriones congelados. Sin embargo, a pesar de todo este calvario, se acaba de convertir en mamá. Y todo gracias a su madre.
Hoy en día existen multitud de tratamientos de fertilidad, pero también es una realidad que en muchos casos las dificultades para conseguir el embarazo siguen ahí y la única forma de acabar con la infertilidad es a través de una madre sustituta.
Por esta última opción es por la que finalmente han tenido que optar estos jóvenes después de todos los intentos fallidos. Julie Loving, de 51 años de edad y la madre de Breanna, ha sido la que ha puesto fin a este sufrimiento. Se ofreció para ser la mamá gestante de manera subrogada. Y ahora acaba de dar a luz a su nieta llamada Briar Juliette Lockwood.

La que es ya madre, por fin, ha ido relatando toda su aventura a través de Instagram, incluyendo todos los intentos que han tenido que vivir ella y su marido. Y como vemos, su apuesta final fue la de la gestación subrogada, para la que la madre de Breanna se ofreció.
Al principio, el doctor Brian Kaplan no estaba muy convencido por la edad de Julie, pero tal y como afirmó a medios como Today, en medicina hay que considerar cada caso y personalizar. Por eso, a pesar de que tuviera más de 40 años, decidió dar el visto bueno. "Por suerte se quedó embarazada a la primera con el primer embrión", aseguró también el sanitario. Y es que, él mismo ha sido testigo de todo el dolor por el que ha pasado esta familia que ya puede decir que se ha hecho más grande.
El parto en cuestión tuvo que ser inducido 10 días antes de la fecha que habían estimado debido a unas complicaciones que se dieron con el cordón umbilical. Con el fin de mantener la salud de ambas, decidieron llevar a cabo una cesárea de emergencia, la que fue la primera de Julie, pues sus dos hijos los tuvo por parto vaginal. En todo momento de la intervención, Breanna estuvo al lado de su madre sosteniendo su mano.
Por fortuna todo fue un éxito: ambas se encuentran en perfectas condiciones y por ende, tanto Breanna como Aaron pueden decir sin miedo que han cumplido su mayor deseo: ser padres.

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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