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Nace un bebé de un embrión congelado durante 27 años

La ciencia y la vida van de la mano y esta historia es otro ejemplo de ello. En 1992 un embrión fue congelado y ahora, 27 años después, una pareja ha decidido adoptarlo y gestar a una bebé que ha nacido sana y que ha llegado al mundo arrebatando un récord a su hermana mayor (y genética).

El mes pasado Tina y Tano, una pareja estadounidense, tuvieron a su segunda hija de forma sana y natural. Y, aunque el nacimiento podría pasar desapercibido, lo cierto es que está lleno de anécdotas muy curiosas que demuestran, una vez más, la conexión entre la ciencia y la vida y la capacidad de la primera para crear y mejorar la segunda.
Y es que, aunque la pequeña Molly llegó al mundo en octubre de 2020, su nacimiento estaba pensado desde mucho antes. En concreto, fue concebida hace 27 años, en 1992, pero su embrión es uno de los ciento de miles de embriones que se congelan todos los años. ¿Su particularidad? Se ha convertido en la bebé nacida del embrión congelado más longevo.
Además, la segunda curiosidad de su nacimiento también está conectada con la ciencia. Y es que se trata de un embrión donado y posteriormente adoptado por una pareja con dificultades para gestar. Tano y Tina, sus padres, llevaban casi cinco años sometiéndose a tratamientos de fertilidad y, con poco éxito, decidieron informarse sobre otras alternativas, como la adopción de embriones congelados: contactaron con el Centro Nacional de Donación de Embriones (NEDC) y consiguieron dar a luz a un bebé sano y salvo que, genéticamente, no está relacionado con esta pareja.

Dos hermanas genéticas, dos embriones congelados

Pero no estamos hablando de Molly, que ha sido la segunda hija de la pareja. Hablamos de su hermana mayor, Emma, que llegó al mundo hace dos años. Relacionada con ella encontramos la tercera curiosidad del nacimiento de la pequeña Molly: Emma y ella son hermanas genéticas, puesto que sus embriones son de la misma pareja que fueron donados a la vez (en 1992, cuando su madre, Tina, tenía apenas un año de edad). Además, hasta el nacimiento de la hermana menor, Emma tenía el récord Guiness mundial al embrión más longevo: estuvo congelado 24 años, nada más y nada menos.
Eso sí, aunque el nacimiento de la pequeña Molly es un gran hito en el mundo de la ciencia, los investigadores tienen claro que algún día, probablemente, lograrán superar su récord: “es muy posible que algún día haya un embrión de 30 años que nazca”, explica Mark Mellinger, director de marketing y desarrollo del Centro Nacional de Donación de Embriones.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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