Ser Padres

Gafas de sol para niños: cómo elegir según la edad

En primavera y verano, igual que debemos proteger la piel de nuestros hijos de la incidencia de la luz solar, es conveniente proporcionarles unas gafas de sol de calidad que protejan la salud de su vista.

Los ojos de los niños no están blindados a las agresiones de la radiación ultravioleta o la luz azul por mucho que a veces nos parezca que los peques están protegidos ante todo. Por eso es importante, igual que hacemos con nuestros ojos, protegerlos de la incidencia de la luz solar directa, especialmente cuando llegan los meses de más horas de sol.
No es fácil acostumbrarles a usar gafas de sol desde pequeños. Bien lo saben los padres y madres de niños que usen gafas graduadas, que batallan día tras día para que sus hijos no se las quiten cada dos por tres. Pero con las gafas de sol ocurre algo que se puede aprovechar para facilitar la tarea: les llaman la atención porque las usan los mayores. Y eso, inmediatamente, capta su interés.
A partir de ahí, la tarea difícil es que se acostumbren a llevarlos durante ratos largos, pero esa ya es otro punto de la historia. Lo importante es poder llegar hasta él, y para ello es imprescindible elegir bien el modelo de gafas para los peques, que es otra de las armas a favor que tenemos los adultos para convencerles de que las usen… siempre y cuando les dejemos participar en la elección.
Esto último es lo recomendable porque así será más sencillo que no se pasen la vida en la funda, pero al mismo tiempo es necesario prestar atención a la que debe ser la prioridad absoluta a la hora de elegir gafas de sol: que las lentes sean una garantía para la salud de los ojos del niño que las vaya a llevar. 
Por estos dos motivos, lo ideal es hacer una primera selección de diseños que sean atractivos en lo estético pero que, por encima de todo, protejan la vista de los peques. Así solo podrán elegir entre diseños de calidad, evitando las escenas habituales cuando son ellos los que escogen en las que los adultos tratamos de convencerles de que se decanten por una opción que no es su favorita.
En el mercado hay diseños para todos los gustos y de múltiples formas, lo importante es fijarse en el tamaño en función de la edad para que cubra perfectamente el campo visual pero no por ello ocupen todo su rostro. Para los más pequeños, especialmente los bebés, nada como optar por modelos flexibles que lleven goma o tira de silicona incorporada para que no se caigan o deformen y que no lleven ningún tipo de incrustación o detalle que pueda ser despegado. Será según vayan creciendo cuando podrás permitir que se rindan ante monturas metálicas o que ofrezcan más fantasía en este sentido. Lo primordial es buscar su salud visual y su comodidad.
Aquí tienes algunos ejemplos esta temporada con los que seguro aciertas.
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