Ser Padres

Cremas de protección solar para niños en los formatos más cómodos para llevar a todas partes

Spray, roll on, stick o en polvo son algunas de las fórmulas originales en las que distintos fabricantes han lanzado productos de protección solar al mercado que facilitan mucho la vida a los padres a la hora de proteger la piel de sus hijos de los rayos del sol.

La llegada del buen tiempo es el mejor contexto posible para una familia con niños. El abanico de posibilidades para disfrutar del tiempo libre con los peques se multiplica al mismo tiempo que el cuerpo va recuperando esa sensación cercana a la euforia que solo aparece cuando el verano está cerca. Todo son buenas noticias, pero para que nada se tuerza es fundamental no olvidarse de un detalle clave: proteger la piel de los niños cada vez que vayan a poner un pie en la calle con crema solar.
La mayoría de estas, de sobra conocidos por todos, se venden en formato tradicional, que no es precisamente el más práctico para utilizarlo con niños. Estos siempre tienen prisa por coger la puerta, no les gusta la crema porque “es muy pegajosa”, se la tocan constantemente, etc. De esto son conscientes los fabricantes de este tipo de productos, que han investigado nuevos caminos hasta poder desarrollar fórmulas alternativas que facilitan la vida de los padres a la hora de usarlas con sus hijos, algo que por cierto debería hacerse también en los días nublados.
Pero antes de recomendarte algunas opciones concretas de absoluta garantía dentro de las que presentan formatos alternativos como el roll on, el stick, el spray e incluso los polvos, te recordamos que todos los productos cosméticos tienen tanto una fecha de caducidad como un tope temporal de eficacia desde que se abren. Para conocer ambos datos, basta con fijarse en la etiqueta de cada producto porque los fabricantes están obligados a indicar ambas fechas.
En concreto, la más importante, la fecha a partir de la cual no se garantiza que el producto siga siendo efectivo una vez abierto se especifica dentro del dibujo de un bote abierto. Dentro aparece siempre un número y la letra M: en las cremas solares, en la inmensa mayoría de ellas, pone 12M, “doce meses”. Por lo tanto, si almacenas alguna crema solar de un verano a otro, es bueno que anotes en el bote el día que la abriste, para que así sepas cuando se cumple el año, momento en el cual sería recomendable desechar el producto en cuestión.
Dicho esto, que es una aclaración válida para todas las cremas solares, independientemente del formato en el que se vendan, ahora sí te recomendamos algunas de nuestras favoritas que se salgan de la fórmula tradicional.

Periodista y mamá de dos niñas con las que aprendo cada día. ¿Conoces esa frase que dice “nada te prepara para ser madre pero ser madre te prepara para lo que sea”? Real como la vida misma.

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