Ser Padres

Su primer contacto con el ordenador

Los ordenadores pueden ser un entretenimiento que fomente el desarrollo de capacidades relacionadas con la atención, la memoria o la coordinación. Sin embargo, hay que pararse a pensar cuál es la mejor introducción al uso de estas herramientas.

Autor: Óscar Arconada.
No hay que olvidar que ninguna máquina puede sustituir actividades fundamentales para cualquier niño, como hacer ejercicio en el parque, jugar con la arena y con otros niños o los cuentos y las canciones de los mayores.

¿A qué edad empezar?

No se puede decir cuál es la edad adecuada para introducir a un niño en el uso del ordenador, como no se puede determinar en qué mes comenzará a andar. Todo depende del desarrollo de cada niño y, sobre todo, de nuestro estilo de paternidad. Sin embargo, antes de los dos años, los niños no tienen coordinación ni capacidad para interaccionar con el PC, así que no supone un entretenimiento adecuado para ellos. Esto tampoco significa que después de esa edad deba convertirse en un hábito diario.
Hasta los tres o cuatro años no estarán preparados para empezar a utilizar programas sencillos adaptados su capacidad. A partir de los cinco o seis años podrán comenzar a navegar por Internet, siempre acompañados de un adulto. Muchas aulas de niños de tres años cuentan con un ordenador, integrado como un recurso más de aprendizaje.

Software adaptado para él

  • Los más pequeños siempre comienzan mirando y está bien que vean a sus padres tocar el teclado y manipular el ratón. Muy pronto desearán investigar con sus propias manos lo que hacen los mayores.
  • Sobre los tres años pueden empezar a usar software adaptado para su edad acompañados por adultos. Hay que partir de sus intereses y de nuestra capacidad para manejar el ordenador. Existen recursos en internet y CD-ROM con juegos" target="_self para estas edades.

Limitar el tiempo de uso

Problemas con el lenguaje y la vista, de motricidad, propensión al sedentarismo, malos hábitos alimentarios o estimulación incorrecta son algunas de las consecuencias de la exposición excesiva a las pantallas.
Por eso, hay que limitar el tiempo de uso. Hasta los dos años lo mejor es la abstención. A partir de ahí podemos empezar a asomarles a la pantalla ocasionalmente. A determinada edad las exigencias de los pequeños serán incontenibles y habrá que establecer un tiempo máximo de uso. Algunos especialistas hablan de que el tiempo de exposición a pantallas y monitores no debería exceder la hora y media diaria.

No todo es bueno

Para evitar estos problemas la tarea de los padres consiste en introducir a sus hijos paso a paso en el manejo de los ordenadores. Por eso es necesario que haya una comunicación fluida entre padres e hijos y practicar juntos.

Asesores: Paloma Munoyerro, psicóloga especialista en atención temrpana.
María Teresa Velasco, maestra de educación infantil.
Nabil Ragai, jefe de la Unidad de Oftalmología del Hospital San José de Madrid.
Juan Manuel Romero, director de Proyectos de Adicciones Digitales.
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