Ser Padres

Reducir el tiempo que pasan nuestros hijos frente a las pantallas es más fácil de lo que imaginamos

Cada vez los niños empiezan a interesarse antes por las pantallas. ¿Cómo podemos fomentar un uso responsable de las mismas sin que suponga una amenaza para ellos? ¿Son los juguetes nuestros mejores aliados para hacer frente a esto?

61b8b56d5cafe8cf55f74041

winfu.jpeg

El tiempo que nuestros hijos pasan delante de las pantallas ha aumentado bastante en los últimos años, viéndose incrementado tras la pandemia. Este acontecimiento propició una situación que acrecentó el uso de las pantallas para poder hacer frente a la incapacidad de los niños de poder asistir a las aulas. Niños que mientras el mundo se paralizaba, necesitaban seguir aprendiendo y formándose a través de los ordenadores, tablets o dispositivos móviles.
También los padres y cuidadores, a la desesperada, y tratando de buscar una solución al aburrimiento, los pusieron a su alcance más veces de la cuenta, aumentando considerablemente el tiempo de uso de los mismos para mantenerlos entretenidos. Un hecho que hizo acelerar lo que ya se preveía y venía anunciándose durante años y que ahora es una realidad presente en todas las casas.
Algunas de las consecuencias del uso de las pantallas son la facilidad de acceso a contenido no infantil, como todo lo que dejan de hacer mientras están conectados: desarrollar vínculos afectivos con los demás, leer, estudiar, realizar juegos creativos o actividades físicas, entre otras.
No nos olvidemos de que son nativos digitales y que el uso de las pantallas en su día a día es inevitable, pero es cierto que, como padres, y teniendo en cuenta las consecuencias directas que puede tener sobre su salud, tenemos la tarea de educarles para que hagan un uso responsable de las pantallas. Ya que, las experiencias que vive un niño están conectadas con el desarrollo de su cerebro, por lo que el hecho de que pierdan momentos importantes por estar frente a una pantalla tiene un gran impacto en su crecimiento.
Antes de nada, no te frustres si no lo consigues a la primera, siendo constante también estarás predicando con el ejemplo. La base está en dar a nuestros hijos alternativas atractivas y proponerles nuevas actividades y hábitos.
  • Sugiérele hacer otra actividad juntos. Salir a dar un paseo, preparar dulces caseros o hacer manualidades puede ser una buena opción
  • Sé un ejemplo para ellos, evita pasar tiempo con el móvil o la Tablet si están presentes
  • Establece rutinas y horarios de uso de los dispositivos
  • Haz que socialicen con otros niños, por ejemplo, llevándolos al parque
  • Mantén estos dispositivos fuera de sus habitaciones
  • Apuesta por juguetes interactivos que les ayuden a despertar su potencial
Como indicamos, una muy buena alternativa a las pantallas convencionales son aquellos juguetes y juegos que les permitan estar entretenidos, aprender y divertirse, fomentando la participación e interacción y desarrollando valores positivos. Además, también los hay que simulan pantallas o elementos electrónicos, aunque siempre con un componente educativo. Ejemplo de ello son los juguetes preescolares Winfun que ayudan a mejorar las habilidades de cada niño según su etapa de crecimiento y, además de entretenerlos y divertirlos, mejorarán sus destrezas. Esta marca, incluso ha desarrollado el sistema CPS® Parenting System, un método pensado para que padres y madres identifiquen las capacidades que cada juguete ayuda a potenciar: social, cognitiva o física.
Aquí te dejamos una lista de ejemplos de juguetes interactivos. Algunos de ellos, simulan los dispositivos más comunes, pero siempre con un trasfondo educativo.
tracking