Ser Padres

Por qué debes dejar que tus hijos jueguen en el barro

Son muchos los estudios que prueban los grandes beneficios que tiene el jugar en el barro para la salud y la felicidad de tus hijos. ¿Sabías que fortalece su sistema inmune y les vuelve más creativos? Te contamos estos y muchos más.

Seguro que Peppa Pig y su hermano George no son los únicos que se lo pasan en grande jugando en el barro. Igual que la suave arena de la playa, el barro permite a las niñas y niños crear mientras descubren el mundo con sus propias manos. Y no nos olvidemos, además, de lo que les gusta ensuciarse; tanto que para muchos de ellos las manchas son sinónimo de diversión.

Felicidad pura

¿Qué es eso que tiene el barro que vuelve tan felices a los niños? La respuesta a esta pregunta tan usual en las madres y padres es muy simple: felicidad pura. En términos más precisos y técnicos significa un aumento de la serotonina. La serotonina, conocida como la hormona de la felicidad, es un neurotransmisor relacionado con las emociones y el estado de ánimo. Y, según un estudio publicado en la revista Neuroscience y en el National Institutes of Health (NCBI) en el 2007, jugar con barro aumenta los niveles de serotonina.
“Este hallazgo nos ayuda a comprender cómo se comunica el cuerpo con el cerebro y por qué un sistema inmunológico saludable es importante para mantener la salud mental”, comentó el Dr. Lowry, neurocientífico y autor del estudio.
La investigación señalaba que el cerebro y el cuerpo tanto de los adultos como de los niños, requiere unos niveles estables de serotonina para funcionar correctamente, sobre todo el cerebro, que demanda más cantidad para regular el estado de ánimo.
Los científicos demostraron que en el barro hay una bacteria que recibe el nombre de “mycobacterium vaccae” que, al entrar en contacto con nuestro cuerpo, genera serotonina como respuesta de nuestro sistema inmunitario.

Beneficios de la conexión con la naturaleza

Cada vez son más los estudios que prueban que la felicidad y la salud de los más pequeños mejoran con la exposición frecuente a un entorno natural. En este en concreto, analizaron de qué forma jugar en la naturaleza puede mejorar el sistema inmune de ellos y ellas a través del enriquecimiento de la microbiota.
Pero además de eso, el entorno en el que los niños juegan en el barro también reporta beneficios sobre su desarrollo. El aire libre y el medio ambiente producen en ellos infinitas sensaciones nuevas y reconfortantes. La calma de los tonos azules en el cielo, la brisa de los vientos o el cantar de los pájaros sumen a los niños en un estado de relajación y bienestar que reduce los niveles de cortisol, otra hormona importante que mide el estrés.

Inspiración y creatividad

Volviendo al tema del barro en cuestión, este es capaz de alimentar la curiosidad de las niñas y niños y les invita a la exploración. Todo esto estimula su mente, su imaginación y creatividad mediante juegos, nuevas ideas o descubrimientos. Según el trabajo del NCBI, el simple hecho de modelar, utilizar otros utensilios (ya sea palas, rastrillos o lo que ellos consideren) consigue que inventen un universo alrededor del juego formado por personajes, historias y retos que, de forma inconsciente, les hacen desarrollar todas estas y más capacidades.

Reduce el asma y las alergias

Otra investigación, esta vez publicada en la revista científica Nature en el año 2010, señalaba que uno de los beneficios del jugar con barro es que reduce, significativamente, los niveles de asma y alergias en los niños.
La exposición al conjunto de microorganismos vivos o bacterias que se encuentran en el barro, fortalece el sistema inmunológico y esto, dicen los expertos del estudio, protege a los niños de desarrollar altos rangos de asma y alergia.
Una razón que podría explicar esta merma es que el sistema inmunitario es una red que necesita estar siempre funcionando. Y, ¿qué pasa si no tiene que trabajar porque estamos limpios y alejados de gérmenes y bacterias? ¡Pues que trabaja por sí mismo! Esto supone que, cuando los niños juegan en espacios extremadamente pulcros, tienen más probabilidades de que su sistema inmune reaccione con otras sustancias que no son gérmenes, como el polen o las frutas, produciendo así las conocidas alergias.

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

tracking