Ser Padres

Dar besos en la boca a los niños: ¿sí o no?

Tratamos de aportar luz sobre uno de los muchos debates interminables en torno a cuestiones que tienen que ver con cómo ejercer la maternidad y la paternidad.

La lista de cuestiones sobre maternidad y paternidad que generan polémica y opiniones encontradas es amplia. En las próximas líneas, vamos a tratar una de ellas: besos en la boca sí, o besos en la boca no.
La mejor forma de abordar este debate es a través de la recopilación de argumentos en un sentido y en el otro en base a lo que dicen los expertos en la materia, ya sean pediatras, asociaciones pediátricas y psicólogos infantiles.
En general, las voces autorizadas aconsejan aplicar el sentido común y no dejarse llevar por el miedo al qué dirán los demás, pero al mismo tiempo, explicar bien a los niños los matices culturales que existen en torno a un gesto de cariño como este.
Dicho esto, estos son los argumentos en contra y a favor de dar besos a los niños en la boca.

Contagio de virus

En los bebés sobre todo, el sistema inmunológico es débil, por lo que hay mayor facilidad de contagiarle algún virus a través del contacto directo boca boca, por eso, no se debe besar en los labios a un recién nacido. Tampoco es aconsejable en los niños por el mismo motivo, el mayor riesgo de contagio de enfermedades y bacterias.

Riesgo de caries

La Sociedad Española de Odontopediatría alerta de que besar en la boca a los niños también aumenta el riesgo de caries ya que nacemos con la boca estéril y la saliva de los adultos es transmisora de gérmenes, hecho del que no somos conscientes.

Confusión social

Los niños pueden asimilar como algo normal dar besos en la boca y, si lo aplican en contextos sociales ajenos al familiar, puede dar lugar a confusiones desagradables. Por ejemplo, con los papás de otros niños. Es clave, por ello, explicar muy bien a los niños por qué sus padres sí se los dan y por qué es recomendable no dárselos a otras personas.

Casos extremos

No son mayoría las opiniones en este sentido, pero hay quien cree que puede ser considerado acoso si un niño a partir de su despertar sexual, entre los cuatro y seis años, da besos en la boca a otros pequeños. Desde este punto de vista es recomendable evitarlos también en casa o por lo menos tener claro que el niño aprende a diferenciar bien con quién sí puede darse besos en la boca.

La sexualización es interpretación del adulto

Una vez más, los adultos no somos capaces de ver las cosas como lo hace un niño. Nuestros prejuicios hacen que veamos connotaciones sexuales en los besos en la boca cuando para los niños más pequeños no existe sexualización alguna del gesto de cariño.

La ciencia no avala que sean negativos

Igual que la salud sí hemos explicado que aporta argumentos de peso a nivel sanitario para evitar los besos en la boca con niños, a nivel emocional no hay evidencias científicas de que sean perjudiciales.
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