Ser Padres

Educación en pandemia: Fiammetta, la niña que estudia en medio de la montaña, rodeada de cabras

A 1000 metros de altura y rodeada de cabras y ovejas: así se desencadena diariamente la jornada escolar de Fiammetta, una niña italiana de 10 años que, desde que comenzó la educación a distancia por la pandemia, ha visto como el prado se ha convertido en su aula.

Hace ya más de un año que comenzó la pandemia por el coronavirus y, con ella, un montón de medidas de seguridad a las que nos hemos tenido que ir adaptando poco a poco en esta nueva normalidad. Pero, sin duda, los que más han tenido que adaptarse han sido los niños, que vieron cómo en marzo del pasado año sus aulas echaban la llave para dar paso a la ‘educación online’.
Una educación en la que la sociabilización, las rutinas diarias y los trayectos al colegio dejaron paso a las clases a través de una pantalla desde casa. Una situación que, si bien en muchos países y regiones ha comenzado a retornar hacia lo que era antes de que comenzasen los contagios, todavía sigue muy presente en nuestras vidas. Tanto es así, que son muchos los expertos en afirmar que la pandemia está asestando un duro golpe al mundo de la educación.
Pues bien, en España las aulas volvieron a abrir sus puertas en septiembre de 2020 y, desde entonces, los niños han estado a caballo entre las clases presenciales y online. Algo que también ocurrió en Italia, país que, sin embargo, ha vuelto a cerrar sus aulas ante el importante repunte de contagios. Se espera que todos los niños reciban educación completamente online, mínimo, hasta después de las vacaciones de Semana Santa.
Y, ante esta situación, son muchas las familias que han tenido que echar mano de la imaginación y, sobre todo, de planes prácticos para poder conciliar trabajo y vida escolar.

La niña que estudia rodeada de cabras

En esa situación se encuentra, precisamente, la familia de la pequeña Fiammetta, una niña de diez años que vive en el norte de Italia y que ha tenido que trasladar su pupitre, su mochila y su ordenador hasta el medio de un prado rodeado de cabras y a 1000 metros sobre el nivel del mar. Hasta allí llega la cobertura que le permite seguir recibiendo clases.
Y es que, tal y como informa el medio italiano Il Dolomiti, su padre tiene que trabajar en el campo diariamente, porque tiene 300 cabras, y su madre es trabajadora social y pasa la mayor parte del día fuera de casa. Ante la negativa de ambos a dejar sola a su hija de 10 años en el hogar, buscaron una solución práctica: que la niña siguiera a su padre todos los días hasta la montaña situada en Terzolas, un pueblo de la provincia de Trento, donde viven y donde tiene su ganado. “No puede quedarse sola en casa y por eso me sigue al prado. Aquí puede tener la mente libre todo lo que quiera”, comenta su padre al periódico.
Así que, Fiammetta, día tras día coge su mochila y sigue a su padre hasta el prado, donde han colocado un pupitre con todo lo necesario para recibir clases online. La conexión a internet la consiguen con el teléfono móvil ya que, según explica su padre al diario italiano, la cobertura en la zona, por suerte, es buena.
Allí, dice, sigue las clases de sus profesores y, cuando es necesario, le echa una mano con los animales: “al fin y al cabo son dos herramientas de aprendizaje diferentes, pero muy útiles para el crecimiento de un niño”.
La fotografía con la que abrimos el artículo fue tomada por Massimiliano Melis, el padre de la pequeña, con el objetivo dar visibilidad a cómo la pandemia ha transformado la educación.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

tracking